Allí, donde se juntan los ríos Ystwyth y Rheihold, en mitad de la bahía de Cardigan, y completamente enfrentado al Oeste, mirando directamente a donde se oculta el Sol, esta ciudad de casi 20 mil habitanes se nutre principalmente de estudiantes. Tanto que se la concoce omo la Oxbridge (en referencia a Oxford y Cambridge) de Gales.
No tuvimos demasiado tiempo en turistear, porque primero, a las horas que llegabamos ya era imposible y segundo porque cada segundo que emplearamos por las calles era un segundo menos que perdíamos de delitarnos con el atardecer que se perdía en el mar de Irlanda. Y en mitad de la bahía un muelle victoriano, ya decrépito, por el salitre y el continuo romper de las olas, aguantaba otro día más mientras las bandadas de estorninos creaban y descreaban figuras en el aire. Nubes de pájaros.
Un atardecer igual de delicioso que frío, como si doliera ver tanta belleza. Los dedos se iban congelando, las orejas se iban cayendo, la nariz se insensibilizaba y poco a poco, los miembros del viaje iban decidiendo que el mejor lugar para verlo era dentro del coche, mientras un intrépido fotógrafo ajeno a la bajada de las temperaturas intentaba capturar los últimos instantes del sol antes de morir.
Y tras esto, y mientras el remanente de luz se apaga, no quedaba otra que entrar en el calor del coche, con la sonrisa que habría de durar aún un tiempo, mientras te reafirmas en la idea de que este mundo guarda cuando menos te lo esperas, sorpresas maravillosas.
22 nacionalidades (entre las cuales no está España) se juntan en 11 citas, a lo largo de la temporada. Los puntos funcionan por país y se permite cambiar de corredor entre carrera y carrera. Desde luego una idea interesante.
El próximo 4 de Mayo tendrá lugar la carrera en el circuito de Brands Hatch, en Gran Bretaña, así que para promocionar el evento, los organizadores se han apropiado de la parte inferior de Regent Street, para mostrar los coches y hacer que a más gente se interese por este deporte. Una gran pantalla con carreras y actuaciones, se alzaba por encima del resto de stands, donde por ejemplo, cualquiera podía sentirse como un mecánico de carreras y aprender a cambiar neumáticos. La velocidad eso si, no solía bajar de los 15 segundos (por rueda), lo que entiendo que no está nada mal.
Una pena que el tiempo no haya acompañado, pero creo que a los amantes del motor les ha dado un poco igual. Para los demás o los que como yo tampoco sois unos forófos de los motores rugientes, la verdad es que no he encontrado ningún motivo para acercarse a verlo. Ni uno sólo, vaya.
¿De qué estabamos hablando? ¿De centímetros cúbicos, no?
Dedicada al mundo de la moda, la cultura y la política, Vanity Fair inició su andadura a principio del siglo XX. Murió en 1936 víctima de la Gran Depresión para resurgir en 1981. Por sus páginas ha pasado todas clase de estrellas siendo la gran calidad de sus fotografías un referente.


Ahora en la National Portrait Gallery, una exposición recoge la historia de esta publicación, desde los primeros retratos de gente como Einstein, Charlie Chaplin, Monet, Greta Garbo, Amelia Earhart, Louis Armstrong… hasta los más recientes con una Demi Moore embarazada, la princesa Diana, Los Reagans bailando, Madonna, Scarlett Johanson…




Destaca por encima, el trabajo de la nueva reina de la fotografía y una de mis actuales fotógrafas favoritas. Annie Leibovitz. Disfrutar de su elegancia a la hora de fotografíar es un gustazo.


Exposición muy recomendada si os gusta la fotografía. Hasta el 26 de Mayo. No os la perdáis.
Lo que está pasando realmente:
Me permitirán este pequeño y breve inciso anillesco, pero tengo debilidad por las minas de enanos que albergan Balrogs en sus abismos. Y tras viajar por Gales, creo que hay mucho de fuente de inspiración para que Tolkien escribiera y ambientara sus libros.
He dicho.
Así que decidimos aprovechar uno de estos días en que las constantes nubes que habitualmente se ciernen sobre el cielo londinense parecían que iban a respetarnos (no sucedió) y Sirventés, L. Vanessa y un servidos nos lanzamos a ver que rincones descubríamos… y como eramos capaces de retratarlos cámara mediante.
El resultando, un maratón fotográfico que nos llevó a cruzar London Bridge y cruzar la City de cabo a rabo, pasando por Liverpool Street, Fleet Street, Moorgate, Barbican…
Que ustedes lo disfruten.
Por cierto, no dejen de pasarse por el blog del mundo perplejo y ver las fotos que el amigo Sirventés ha propuesto para la ocasión. Opinen, comparen y no escatimen en críticas de poco o escaso gusto y clase contra ninguno de los dos (a ser posible un poco más a él). Descalifiquen, despellejen, escudénse en el anonimato de la red para ello… No seán tímidos. Todo es empezar.
Recopilando las mías donde siempre y las suyas al ladito.