Archive for Artista invitado

Artistas invitados (y XIV): Mi padre

A estas fechas, ya podemos asegurar, que como hijo no seguí lo planeado. Lo cual no quiere decir nada, ni es bueno ni es malo, pero siempre ha sido un alivio y una fuente constante de ánimo que me metiera en el charco donde me metiera, saltara al precipicio al que saltara, mi padre siempre tuviera un “adelante” preparado para mí. Él más que nadie sabe de esos momentos invadidos de pesimismo que no aparecen por aquí, cuando las cosas no salen bien y las adaptaciones a las locuras cuestan más de lo esperado. Y aún así, siempre ha sido esa remanso de paz al que ir cuando los pensamientos se atolondran y no saben muy bien por donde salir. Y aunque suene raro, sigo necesitando, aunque sea de una manera meramente moral, seguir escuchando ese “adelante” en cada nuevo proyecto en que me embarco. Así parecen más fáciles. Es para mí un orgullo, cerrar esta serie de artistas invitados, con mi artista preferido. Mi padre.

154_5483

LONDRES, TOKIO, UNA VUELTA AL MUNDO. HAY QUIENES DICEN QUE LLEGADA UNA EDAD ES HORA DE ASENTAR LA CABEZA. DECEPCIONEMOSLOS…

Leyendo el encabezamiento se me agolpan los recuerdos, cronológicamente desordenados, como relámpagos en una tormenta. Primeras salidas a la montaña en familia, con no demasiadas ganas de andar, primeros contactos con el extranjero, conociendo solo el español y asistiendo a un colegio donde las clases las recibías en francés y egipcio. A partir de ese momento decidimos que había que potenciar la enseñanza de un idioma que te permitiera comunicarte con el resto del mundo. Empezamos por el inglés, tú añadiste el alemán, surgió la posibilidad de un curso “ERASMUS” y aprovechaste la oportunidad para asentar tus conocimientos de la lengua germana, el inglés ya lo tenías bastante asentado, aunque tu estancia en Londres te mostrara que hay cierta diferencia entre hablar bien un idioma y dominarlo como un nativo.

Londres fue el comienzo del Blog, pero tus inquietudes acerca de tu destino en la vida creo que ya habían empezado antes, cuando solo frente al mundo, sin la protección del paraguas familiar y con los conocimientos de un idioma de cuatro años de academia, tuviste que organizarte la vida para aprender mucho mejor el alemán, para entender las clases y más importante, para poder examinarte oralmente en dicho idioma. Para mí ese fue el punto de despegue, sin vuelta atrás, para todo lo que ha venido después, Londres, Tokio, vuelta al mundo, y entre medias, escapadas a otros países una vez que descubriste los vuelos “low cost” y que una mochila podía ser suficiente equipaje.

Poco queda de aquel niño que casi había que arrastrar a la naturaleza y que ahora se la patea en cuanto tiene oportunidad, o del adolescente que fue capaz de hacer dos carreras, aunque ahora no las ejerza, pero que ahí están. Ahora solo veo al hombre que ha elegido su propio destino, que quiere convertir su pasión en su forma de vida y a ello se está dedicando en cuerpo y alma. Creo que el blog, estupendo por cierto, ha sido las semilla que has plantado, no se si ya pensando en el momento actual, pero espero y deseo que logres tus propósitos. Calidad la tienes. Espero que el resto del mundo la sepa apreciar.

Suerte.

Papá.

124_2438

21 Comments

Artistas invitados (XIII): Dani Hare

A veces la vida, caprichosa ella, te cruza con quién hacía demasiado tiempo que habías perdido la pista. Dani, es una de las mejores personas que conozco. Quizás la vida le haya hecho así, pero lo haría antes de que yo lo conociera, porque ya por aquel entonces esgrimía una sonrisa ante todo y siempre calzaba buen humor. Aunque ahora con los años he descubierto que no eran sino tretas para hacerme pasar un poco de vergüenza. La respuesta, unas líneas más abajo. No se rían demasiado. Bueno, que diablos. Ríanse todo lo que puedan. Y si alguna vez paseando por alguna ciudad se cruzan con la agradable dulce y seductora guitarra de Dani, párense unos segunditos… después de todo, ¿de verdad que tenían prisa?

Dani

Debía ser finales de Septiembre del 96, 7:30 AM, 18 años recién cumplidos y un sólo concierto a mis espaldas. Mi padre, que ya entreveía que lo mío no era ni madrugar ni llegar a tiempo, me sacó de la cama y me llevó hasta Alcalá de Henares porque cometí el error de decirle que ese día se elegían los laboratorios de mi primer curso en la universidad. Y ahí estaba yo, con sueño y solo. Bueno, solo no. El otro único pardillo al que seguramente habían sacado de la cama como a mí, era un tipo con pelo largo rizado y unas gafas Carrera. “El típico friki que decide estudiar una ingeniería, sacado de una peli ochentera”, pensé. A saber las pintas que llevaba yo, claro…

No me fío de las primeras impresiones y hablo con las puertas, así que empecé a hablar con el chaval del tiempo, de los laboratorios esos que había que elegir de la ilusión por la carrera que íbamos a empezar y así como si nada empezamos a hablar de música. El friki ese, Ignacio se llamaba, sabía de Dream Theater, de Primus y no recuerdo si me llegó a comentar que tocaba la guitarra.

Y así, empezamos a vernos día tras día, a llenar los ratos de risas histéricas y charlas surrealistas ¿recuerdas nuestro proyecto para montar una granja de pollitos? a descubrir que la vida nos deparaba zancadillas similares y quizá, a desencantarnos de una carrera que nos enseñó que aprender no es lo mismo que aprobar.

Me introdujo a sus/nuestros adorados Hermanas Sister, hasta se nos puede ver haciendo el grupie en su concierto de Radio3 (Nota de Ig: a partir del 3:24) con las pintas antes mencionadas…

En aquel tiempo no hacía fotos, no tenía ni su ya mítica Powershot, pero se prodigaba en otras muchas artes: Tocaba la guitarra eléctrica (¡esa Les Paul!) y dibujaba en todos los sitios que encontraba, empezó a decorarme carpetas con sus dibujos (que no sé por qué no muestra tanto por aquí, ¿eh? ¿eh? (¡¡exigimos acceso total a la obra del artista!!) y tiene el dudoso privilegio ¿? de haber dibujado el cartel para el que creo que fue el cuarto concierto que di en mi vida.. He aquí la prueba de ello, firmado por el artista.

Cartel Ignacio

No creas que ha cambiado mucho, en aquel tiempo aunque no había blogs y sólo sabíamos que Netscape era mejor que Explorer y buscábamos en Yahoo y Altavista, ya enviaba postales del tío Matt en su estilo epistolar inconfundible, ¡he encontrado una desde Hong Kong del 97! y la he escaneado con permiso del autor para vuestro disfrute si vuestros ojos y la calidad de mi escáner lo permiten…

Postal Ignacio

Postal Ignacio Textob

(Nota de Ig: Para ver en grande, e intentar entender mi ya por aquel entonces ininteligible letra, pulsar aquí)

Luego nos fuimos cada uno por su lado, se fue de Erasmus y yo empecé a trabajar en una empresa en la que descubrí que en vez de tinta había firmado con mi sangre . No supe de él hasta que me dio por escribir un blog (“algo” más minoritario) y allí apareció él. Desde la otra punta del mundo diciendo que se había hartado de todo oye, justo lo que yo me disponía a hacer… él se puso a sacar fotos y yo a “hacer la calle” con una guitarra…

Cuando por fin volvió, quedamos para ver a Hermanas Sister (of course) y retomamos todo donde lo dejamos. Es maravilloso encontrar a gente como Ignacio que con sinceridad y humildad decide salirse del camino y además, les va bien. Es una inspiración constante para el resto de personas que quieren saltar o saltan al vacío.

Lo de que además es muy buena gente y esas cosas, supongo que el lector lo tendrá más que claro a estas alturas. No puedes escribir 1000 posts sin dejar que se escape mucho de ti en esas líneas y esas fotos. Cuando surgió su idea de los artistas invitados, recordando su pasado guitarrero, le dije que lo suyo sería mostrar su talento musical a las personas que siguen su blog, para que vierais que hay mucho que rascar en este Ignacio polifacético….

Le pinché para que volviese a tocar y le dejé elegir armas (guitarra eléctrica o acústica) y canción. Eligió una acústica y “Diamonds on the inside” de Ben Harper . Yo he venido a jugar así que, nos sentamos en mi estudio casero, nos enseñamos el uno al otro nuestros juguetes, (que si yo puedo hacer travellings ahora, pues mira mi previo a válvulas, que si tengo una réflex que habla 7 idiomas y hace el café, pues mira mi última guitarra) y nos grabamos esta versión sin trampa ni cartón y con el solo cortesía de nuestro protagonista.

Que ustedes la disfruten o por lo menos, se echen unas risas viendo al señor Izquierdo con esa cara de plena concentración…

Un abrazo,

Hare

PD. Amenazo con otro vídeo de tomas falsas para el post 1500 o para chantajes varios…

14 Comments

Artistas Invitados (XII): Vane

Nunca conseguimos ponernos de acuerdo sobre como hacer una tortilla, pero si para muchas otras cosas en la vida, como que las oportunidades están para quién sabe verlas y si no se ven, hay que hacerlas. Y así entre oportunidades y azar nos vamos cruzando de vez en cuando: Alemania, España, Inglaterra, Vietnam… ¿Donde nos veremos mañana? Vaya usted a saber y desconfie de las casas de apuestas que nunca aciertan, por mucho que Milán lleve la delantera. Vane, diga lo que diga en este post, ha tenido siempre el valor de lanzarse al vacío más de una vez, aunque lo ha hecho de manera tan natural, tan lógica, que mucho me temo que no se ha dado cuenta.

DSC_0965

Me lo dijo hace cosa de un mes, justo en un momento en el que mi vida había decidido ponerse a hacer el pino. No sólo es que no tuviera mucho tiempo, es que mi cabeza no conseguía concentrarse. Con calma… me dije. Empecé a escribir unas cuantas veces. Había un relato que hablaba de estrellas, otro que hablaba de sueños… había una receta de la tortilla e incluso una tesis sobre la influencia de la luz en las ganas de estornudar. Si estuviésemos en el siglo pasado la imagen sería aquella del escritor sentado delante de la máquina de escribir con el folio en blanco, mecanografiando cuatro líneas para, de repente, terminar arrancando el folio de la máquina, arrugándolo e intentando encestarlo en la papelera desde la distancia, sin éxito la mayoría de las veces… Pero resulta que ahora las papeleras ya no tienen la suerte de recibir borradores al vuelo, y en su lugar los esbozos se acumulan dentro de un ordenador, agrupados en archivos cuyo nombre es siempre el mismo, al que simplemente se le añade un número que va aumentando al mismo tiempo que la desesperación.

Mi ordenador se fue llenando de archivos Igna_1, Igna_2, Igna_3… Pasó el tiempo y de repente vi nosécuantos artistas invitados en su blog. Sin olvidarme de que yo iba con (mucho) retraso pensé… bueno, esto va para largo, puedo retrasarme un poquito más.
Pero no, no iba para largo. Hoy me escribe y me pregunta cómo lo llevo, si he escrito algo. Yo quería decirle… sí, he escrito mil archivos, pero ninguno sirve! En su lugar le dije: ahora mismo me pongo! Y aquí estoy, he cambiado el nombre del archivo y este no puede terminar con un número delante. Lo siento si no alcanza la calidad esperada en este prestigioso blog, pero me temo que si no escribo hoy pasará la romería y yo habré perdido mi oportunidad de aparecer en estas páginas. Como comprenderéis, no puedo permitírmelo.

Cuántas palabras van? Todavía no es suficiente para un post?? Mamma mia, y yo ahora qué cuento?

DSC_8903

La verdad es que a estas alturas ya queda poco por decir de este particular Willy Fog. Muchos lo habéis descrito ya con palabras que yo nunca podría superar. En mi caso, tuve la suerte de verle por primera vez durante mi Erasmus en Karlsruhe, de esto hace como siete años. Pero de aquella no lo conocía. Volví a verle varias veces después, en Galicia y durante una semana de vacaciones en Londres con el paquete turístico Ignacio Izquierdo, que él me regaló con la generosidad que lo caracteriza. De aquella… tampoco lo conocía. Un año más tarde me acogió en su casa en Londres cuando, por culpa de este su blog, decidí lanzarme a la aventura en aquella ciudad. Fuimos matrimonio durante varios meses, de los cuales recuerdo muchas cosas, muchos paseos, muchas risas… y sobre todo, muchos momentos que, de algún modo u otro, me hacían pensar… como el día de la tortilla, esa que contaba en el archivo Igna_4.

Ahí empecé a conocerle, y él a mí. Recuerdo conversaciones, abiertas y sinceras, de esas en las que el sinvergüenza te hace preguntas que no sabes responder. Y no porque sean preguntas del tipo Saber y Ganar, sino porque son de esas preguntas que rebuscan en el fondo de tu interior, allí donde tú nunca has llegado. Preguntas que yo todavía hoy no puedo responder. Preguntas que te hacen plantearte las cosas y replanteártelas. Porque Ignacio es una de esas personas que, sin apenas darse cuenta, deja huella en los demás. Se pasa por tu vida y te la deja patas arriba. Luego se va y tú te quedas allí… pensando, imaginando, yendo, viniendo, buscando… siempre sin encontrar nada y siempre sin llegar a ningún sitio.

IMG_4446

Ignacio tiene una gran parte de culpa en muchas de las cosas que han ido sucediendo en mi vida. Mis padres todavía no lo saben (porque espero que algún día puedan conocerle y no me gustaría que le odiasen de antemano) pero desde que lo conozco ha sido siempre para mí un referente, un punto de mira, un ejemplo… Es esa persona que aparece cuando te preguntas: y si….??? Es la confirmación de que no todo es como parece que tiene que ser, de que no siempre los únicos caminos son aquellos que ya están trazados, sino que también es posible construirse uno nuevo si uno se esfuerza en añadir una piedra cada día.

Hace poco en algún sitio, no recuerdo dónde, leí o escuché a alguien diciendo: piensa en esa persona a la que envidias… Yo me paré un rato a pensar. Me cuesta entender el concepto de envidia como el deseo de poseer aquello que otros tienen, porque para mí las posesiones valen poco, o más bien nada. Qué es lo q tengo q envidiar? lo que tienen? lo que son? su ropa? su casa? sus amigos? su trabajo? sus logros?? La verdad es que no sabía muy bien en qué tenía q pensar. No fui capaz de encontrar ninguna vida que yo cambiaría por la mía, ninguna persona a la que quisiera parecerme, ninguna cosa que otro tenga y que yo desearía tener con tantas ganas…

Todavía sigo buscando esa persona a la que poder envidiar, pero en este momento si tuviera que dar una respuesta, me quedaría con Ignacio. No es por aquello que tiene, ni por aquello que es. No es por sus amigos, por su trabajo ni por sus logros. Tampoco es porque desee hacer todo aquello que ha hecho él, estar en todos los lugares donde él ha estado y conocer a todas las personas que él ha conocido. Es algo más sencillo, y a la vez mucho más difícil de conseguir. Hablamos de envidia, del deseo de alcanzar lo que otros poseen. E Ignacio ha conseguido poseer algo que muy pocas personas tienen: las riendas de su propia vida.

IMG_4591

*Igna, gracias por invitarme a pasar por aquí. Qué puedo decir… es todo un honor.

10 Comments

Artistas invitados (XI): Txema

Con Txema, el inefable Pierre Nodoyuna, me crucé hace unos cuantos comics. Después de unos cuantos sintetizadores de deuterio, un episodio III disfrazado, innumerables diatribas mutantes, visitas remotas y extravagantes historias que no contaré aquí, aún seguimos exactamente igual. Lo cual a pesar de lo absurdo sigue siendo igual de agradable. Porque hay genios en cuerpo pequeño, aunque utilicen toda su sapiencia para disimularlo.

215_1504

− Pero, Ignacio…
− ¿Pero qué? ¿Cuál es el problema hoy? Txemita, te pasas la vida escurriendo bultos y nunca has querido escribir nada, así que al turrón: Quiero que escribas un post para celebrar los 1000 posts de Crónicas de una Cámara, y quiero que te pongas ya.
− […]
− ¡JA! Te haces viejo… ha fallado tu excusa inmediata. ¡Dos segundos sin decir nada! ¡Has caído!!!
− Cómo que me ha fallado la excusa inmed…
− Nah, ahora ya son tonterías y no se te ocurre ninguna razón de peso para negarte. ¡No quiero saber nada, estoy esperando el documento y acepto cualquier formato! ¡¡Mwhahaha!!
− A ver. Le estoy dando vueltas al por qué consideras que es una buena idea que yo publique un post… No tengo imaginación para estas cosas, me puede la vergüenza… ¿y si cuelo una falta? ¡Horror! ¡Tienes 400 amigos bloggers y artistas, tira de ellos, por Odín!!
− ¿Quién te dice que no lo haya hecho ya?
− ¡Pues me sacas de la lista!
− No me da la gana. Lo dicho, un documento y libertad completa, sin censura. Ponte a ello.

266_6617

− No te vuelvo a aceptar una cerveza. No sé cómo es posible que lo veas tan claro, y yo tan absolutamente oscuro…
− Bueno, estamos otra vez en los papeles de siempre, ¿verdad? La tertulia chunga en la que para mí la película es cojonuda, y para ti es una mierda. Yo qué se… Estás lleno de habilidades que son perfectas para esto. ¡Critica, que es lo tuyo! Que si vas a hacer una falta de ortografía, por favor… ¿Cuántas veces me has leído barbaridades a mí?
− Hombre, ése es un buen punto, auténticas barbaridades, jejeje… Ignacio, coño, que me estás contando el cuento de que celebras un aniversario. Tirarte mierda encima no es lo suyo, ¿no?
− ¿Y por qué no? Te lo he dicho ya. Libertad completa, sin censura. Disfruta, hombre, que dispones de todos los trapos sucios! Imagínate… ¡“La trastienda de las Crónicas”! Que tenga que darte yo estas ideas…
− Visto así parece hasta atractivo. Pero seamos serios por primera vez en esta conversación: Un post de ese tipo corre el riesgo de convertirse en una sesión de chistes que sólo comprendemos cuatro personas, y no creo que sea lo que quieres. Además, eres un ridículo: “La trastienda de las Crónicas”, por favor, qué malo… jeje…
− ¿Lo ves? Eso me pasa por darte ideas, rata.
− Ignacio, un friki como tú merece algo más pasable, algo como… “El Lado Oscuro de las Crónicas – Limpiando el polvo acumulado”
− A la primera ya te estás metiendo en temas escabrosos… ¡JA, JA!
− ¿Por el frikismo o por el tema femenino? ¡JA, JA, JA!
− Estás podrido, Txemita.
− Lo dicho, Ignacio, no te interesa esto. Tu blog transmite una imagen magnífica de ti, no permitas que llegue con mis ideas perversas e ignominiosas a destrozarla
− ¡Bien, bien, eso me gusta!! Esos palabros tipo “ignominioso”, “colegir”, “epatante”… esos que tanto te gustan… ¡los quiero en el post!
− Magnífico. Destruyamos tu imagen pública y además, seamos pedantes en el proceso. Va a quedar maravilloso.
− Qué dices… ¡El brainstorming va fenomenal!! ¡Te tengo enganchado!

DSC00436

− Pero qué asco me das, Ignacio…. Veamos. Supongo que podría empezar con una foto. Desarrollando desde una foto, desde una que me gustase de verdad. Y a partir de ahí, seguro que salen las cosas solas.
− No hace falta que te diga nada. A por ello, venga.
− Sí, pero… ¿qué foto es la que me gusta más? Son demasiadas. Y además, las primeras que se me vienen a la cabeza son unas cuantas que…
− La Pitufina no vale, ¡degenerado!
− Más bien estaba pensando en Biarritz, pero me has entendido, jeje. Quizá en vez de una foto, podamos partir de un post. El post que más me haya gustado, inspirado… Además así tengo un título mejor que el puñetero Lado Oscuro. ¿No?
− ¿Lo ves? Las ideas acuden a tu mente. ¡Te he dicho que a por ello! Hale, a casa y agarra el ordenador.
− Eres un optimista patológico.
− Y tú un pesimista enfermizo. Elige post.
− No me entiendas mal, con lo de “optimista” quiero decirte que transmites alegría en el blog. Obviamente están las fotos, pero creo que la clave es que plasmas esa alegría con la que ves las cosas. No sé… No veo claro qué post destrozar, elegir entre 1000 tampoco lo pone fácil.

IMG_3147

− No te será tan difícil. Si no me falla la memoria, Txema… has garrapateado todos los sitios en los que he abierto un Izquierdo Hostel, ¿no?
− Mira, eso podría ser mejor… algo en plan “Retrospecter” chanante, que da para mucho. La Era del Insterburg, Bajo los Puentes de Hammersmith… ¡Jo, jo!! ¡Las fotos las pones tú!
− Qué grande el Insterburg, qué tiempos, qué fiestas. Y cuántos kilómetros me pude meter en bici por el Waldstadt. Creo que hicimos demasiadas fotos que no debían haberse hecho, no?
− Y vídeos. Pero… a ver quién se cree que conocí a Ignacio en Alemania con un pedazo de Reflex… ¡analógica!. Fue allí donde compraste una digital compacta, ¿no?
− ¡Mini-yo! Ahí empezamos a liarla todos con las digitales, creo…
− Pero echa la vista atrás. Anda que no hay evolución desde los patos del Schloss a los Moais. Una de las cosas más divertidas del blog es irse a los primeros posts.
− Es como ver los primeros capítulos de los Simpsons… ¡Y posts sin fotos, oiga!!!
− Y fotos pequeñitas… Pero cómo no ibas a mejorar. Llevas años persiguiendo esa pasión…
− Lo que quieras, pero en aquella época el blog destacaba más por las angustias inmobiliarias que por las fotos. Anda que no di vueltas de casa en casa por Londres.
− ¿Tampoco en Tokio lo pasaste “bien” al comienzo, con el tema inmobiliario, no? ¡Jo, jo!
− Igual es verdad que esto de las angustias inmobiliarias es un ‘must’ de los Izquierdo Hostels… pero estaba bien la sede de Shibuya, ¿eh? Además, ya luego, de vuelta al mundo, no tenía ese tipo de problemas…
− Tenía que haberte acompañado a dar la puñetera vuelta al mundo.
− ¡A mí no me cuentes nada, ya te avisé!!
− No hubiera tenido valor para dejarlo todo, Ignacito… creo que eres la única persona que conozco capaz de hacer lo que le pide el cuerpo. Y créeme que conozco a mucha gente. Además, ya te hice un par de visitas en ruta, no te quejes.

244_4479

− Txemita, que se nos va el hilo. Estábamos con el “Retrospecter”…
− Al final el angustias voy a ser yo, ¿lo ves?
− El quejica, seguro. Y yo sigo teniendo mis angustias…
− Y quién lo diría, leyendo el blog.
− ¿Crees que hurto “impresiones” al lector?
− No, lo que pasa es lo que cuentas. Lo que no pasa, es a lo que das vueltas en la cabeza.
− Si que le doy, si… demasiadas.
− Pero mucho menos que antes, figuri. Objetivamente has cambiado, no solo son las fotos, ni la vuelta al mundo.
− Txemita, que nos conocemos desde el … ¿2003? En algo habré cambiado, ¿no? Supongo que tú también.
− Me cabe la duda… yo, más viejo y achacoso, seguro. Y ahora tus angustias principales, por donde van?
− Por dónde van a ir… Hoy trabajo aquí, mañana allí, luego ya no sé… ¿Acabaré otra vez en la oficina de los cereales?.
− ¡Es la vida del profesional autónomo, amigo mío! Ya no eres el doctor Maligno, has dado paso al Crápula Low Cost… ¡y eso tiene sus esclavitudes!!
− Pues igual tienes razón… Oye, a mí se me ha acabado la caña. ¿Otra más, o nos vamos a otro lado?¿O te vas a casa a currártelo? Trastiendas, fotos, posts, retrospecters… ¡Más ideas no te he podido dar!!!
− Sí que es verdad que ha sido muy útil. Ahora que se termina la caña, ya te lo puedo contar, Ignacio… La realidad es que me estoy inventando lo que dices.
− ¿Eh?

260_6031

− Eso. Que ahora que casi está acabada la caña, ya te puedo contar que la caña no existe. Esta charla no está ocurriendo en realidad.
− Que te estás inventando todo esto… a ver… ¿que YO estoy diciendo básicamente lo que a TI te da la gana?
− ¡Qué quieres, la culpa es tuya, no haberme pedido un post!! ¿Qué esperabas, algo de Lope? Si no te gusta, lo editas y puedes hacer que yo diga lo que a TI te de la gana. Además, ¡no sé por que debería reflejar estas quejas que yo mismo me estoy inventando!!
− Lo que deberías pensar, psicópata, es que estás hablando contigo mismo. ¿Ahora qué toca, ¿GOLLUM, GOLLUM?
− Bueno, igual mejor algo más al estilo Tyler Durden… ¿No te apetece parecerte a Brad Pitt por un día?
− Va siendo hora de que busques ayuda psicológica, Txemita… Demasiado tiempo solo en casa. ¡Estás fatal!!
− Lo que tú digas… pero ya tienes el post.
− Pues visto así… Tú dirás, ¿no? Tú que puedes ver el texto entero, me dirás si está potable.
− Bah, ni tan mal, hombre. Además, si hay quejas te las comes tú con patatas. Y cuidadito con las fotos que pones. Ya puestos, ¿cuando quedamos para una cerveza real?
− No sé, Txema, esta semana y la siguiente, tengo que estar en…. puff, me viene muy mal…
− Ignacio, ¿esto último me lo he inventado?¿O lo has dicho de verdad?
− […]

244_4437

Un soneto me manda hacer Violante
que en mi vida me he visto en tal aprieto…

14 Comments

Artistas invitados (X): Marta Tiana

Le debo muchísimas cosas a Marta, además de haberme permitido ser uno de los inquilinos forzosos más longevos de su sofá cama, de haberme descubierto los placeres de la música en vivo y haberle dado junto con Gsu, una mucho más rockera visión de Londres. Le debo infinidad de pintas en los más pérfidos antros y unos cuantos viajes que se recorrían a golpe de risa. Mi familia de orillas del Tamésis estaba llena de pequeños grandes momentos con ella que se quedaron en la memoria cuando casi todos nos fuimos dispersando, lo que me lleva a darme cuenta de que hace ya demasiado que no nos vemos.

Marta 02

Ha sido una sorpresa recibir la invitación de Ignacio a escribir como artista invitada en su blog, en honor a las mil entradas. Sobre todo ha sido una sorpresa leer la palabra artista asociada a mí. Como de artista tengo poco y de cosas interesantes que contar aún menos -excepto que me hayo en un país que Ignacio aún no ha pisado- aprovecharé para conmemorar el momento y contar lo que Ignacio y su blog han supuesto para mí.

Verán, yo, desde mi tierna juventud coleccionaba recortes del suplemento semanal sobre viajes y otras ciudades, me sabía de memoria las fotos del libro Maravillas del Mundo y envidiaba calladamente a aquellos afortunados en haber conocido otros lugares allende nuestras fronteras, especialmente los que yo consideraba como más civilizados que nosotros.

Finalmente con la universidad empecé la lenta peregrinación de mi vida a otras ciudades por largos periodos, que me abrirían las puertas a nuevos sitios, nuevas gentes y sobre todo a muchas y diferentes culturas y modos de ver la vida. Y es que todo es relativo. Una chica andaluza me dijo que me envidiaba porque yo viajaba mucho, refiriéndose a las peregrinaciones anuales norte-sur de España que hacíamos para ver a la familia. Imagínense mi sorpresa.

Con el tiempo además aprendí que la aventura no era mi plato fuerte. Una vez asimilado, es mucho más fácil gozar de las aventuras de otros que de haber sido las mías propias.

Estando a mitad de proceso de asimilación de los puntos de referencia y las ganas de aventura, conocí a Ignacio, también a mitad de camino en algún proceso de asimilación de alguna cosa…

Vino a trabajar a la misma oficina y no me produjo ninguna primera impresión digna de mencionar, pero pronto empezó a dejar huella. Un día me comentó que había empezado un blog para que le siguieran desde casa y cuando lo leí me dije: esto es lo que yo hubiera hecho y prácticamente escrito, cuando llegué a UK.

Desde entonces quedé enganchada a su forma de presentar la vida. He tenido la suerte de compartir muchos momentos y descubrimientos en compañía de Ignacio y conozco de primera mano la diferencia entre lo que es y lo que él ve, que sabe sacar lo mejor de las situaciones, de las gentes y de los lugares.

Su blog me ha permitido el escapismo que mis limitaciones personales no han propiciado y me ha proporcionado viajes mentales, conocimiento y orgullo. He bebido sus entradas casi diarias como el café de la mañana que me devuelve a la vida, sus fotos me han transportado y emocionado como la música hace de electrodos cerebrales para que circulen mis emociones y he mostrado su trabajo con el orgullo de quien se sabe con un amigo excepcional.

Espero poder seguir disfrutando de esta ventura y compartir las suyas durante mucho tiempo. Vivan las 1000 entradas, y que sigan muchas más.

Marta 01

7 Comments

Artistas invitados (IX): Kirai

De Héctor (Kirai) siempre supuse que aunque nunca hablara de ello, tenía un giroscopio en su poder. Era este, el desdoblamiento del tiempo, la única manera de estar metido (y sobrevivir) en todos los fregados en los que estaba. La otra alternativa era que como Sheldon Cooper, hubiera creado un si mismo artificial, cosa que le pegaba mucho más, porque es más de Big Ban que de Harry Potter. De cualquier manera, lo que siempre me sorprendió de él, es que a pesar de sus cientos de embrollos, conseguía sacar tiempo para tomar una cervecita, aprovechar a reducir un poco el extraperlo de cerdo que tenía en mi apartamento de Shibuya y crear planes imposibles para dominar el multiverso. Pero es que además, fue, es y será, junto con el resto de la familia tokiota, un excelente amigo.

Parece que fue ayer cuando nos tomamos la última en el bar que frecuentaban Charlotte (Scarlett Johansson) y Bob Harris (Bill Murray) en Lost in Translation en la cima del hotel Park Hyatt la noche antes de que Ignacio se marchara de Japón. En realidad nunca se fue, Ignacio sigue aquí con nosotros, es lo quiero creer para no echarle tanto de menos, al menos su espíritu “popo” se quedó con nosotros:

Iba a escribir sobre los quince días que compartimos por Tailandia las navidades del 2010 pero los demás invitados del blog se pusieron románticos y ¡yo no voy a ser menos! Así que empiezo recordando nuestra primera cita romántica en las calles de Shibuya y terminaré contando como terminamos haciendo “popo” en Tailandia cuatro años después.

Ignacio estaba de viaje por Japón en el 2006 y quedó con “El Kirai ese que tiene un blog de Japón” (¡Ese soy yo!), cenamos por Shibuya y al cabo de un rato terminamos haciendo fotos con trípode por Meiji Dori. Con la cámara en mano a Ignacio de cambió la cara, sonreía mucho más, le brillaban los ojos (También le pasa cuando habla de Star Wars o alguna otra película friki). Cuando vio que le escuchaba y le preguntaba cosas sobre las fotos que iba tomando, empezó a hablar y hablar, empezó a enseñarme mil cosas sobre el mundo de la fotografía que yo apenas conocía. Un mundo del que ya me había empezado a enamorar pero que gracias a Ignacio se convirtió en una afición que persigo cada vez con más pasión. Fue la primera vez que sacamos fotos juntos y no fue la última, años más tarde volvió a Japón para quedarse durante casi un año y pasamos horas y horas por las calles de Tokio afotando todo lo que veíamos.

Ese primer viaje a Japón de Ignacio terminó pero seguimos en contacto, chateando me fue convenciendo y terminé comprándome mi primera cámara reflex, una Nikon D40. Además de la reflex, Ignacio me inculcó el hábito de manejar la cámara en modo A. Ahora ambos usamos una Nikon D90 e Ignacio me intenta inculcar el hábito de usar el modo M, lo intento y ya casi voy en M siempre pero muchas veces sigo usando el modo A (¡No se lo digáis a Ignacio!). Todavía tengo mucho que aprender de la forma de ver el mundo de Ignacio a través de sus ojos que ven histogramas en tiempo real y a través de su cámara que siempre captura los paisajes con la luz perfecta.

Después de su viaje, después de convencerme para que me comprara una reflex, después de dos años desde aquel primer encuentro recibí este email en Junio del 2008:

2008/6/4 Ignacio Izquierdo :
Hola Hector!!

¿Que tal? ¿Cómo va todo? Parece ser que las cosas ya están resueltas. El viernes me dan el visado en la embajada y me tienen que mandar el billete para el avión para el lunes por la mañana. Así que si todo va bien, llegaré el martes sobre las 10.00 de la mañana y comenzaré a trabajar el miércoles.

Pues nada, nos vemos la semana que viene o cuando tengas un huequillo a partir de entonces!!
Un abrazo!!!

Ignacio

El resto es una sucesión de aventuras, fiestas, paseos y viajes con cámaras a cuestas que no terminaron nunca, siguieron incluso cuando Ignacio se fue de Japón. Me uní a sus aventuras por el mundo en Singapur, luego en Tailandia, también lo intenté en Bali pero al final no pude, en California al final no logramos coincidir y la próxima tengo la sensación de que será en Madrid el año que viene.

Ignacio es de esos amigos con los que por alguna razón misteriosa tengo un buen balanceo de buen y mal humor. Cuando yo siento que estoy un poco decaído y tristón, allí está Ignacio alegre y feliz para animarme, cuando Ignacio estaba con dudas por ejemplo a la hora de buscar casa aquí en Japón allí estaba yo con una sonrisa intentando darle el mejor consejo posible. Nuestro estado normal es estar los dos super alegres con adrenalina surgiendo por todos los poros de nuestro cuerpos. Solo recuerdo una vez en la que estábamos los dos tristes, fue un par de días después de que le dijeran a Ignacio que su aventura en Japón terminaba. Para intentar animar a Ignacio le dije de ir a sacar fotos por Yokohama, lo intenté, pero al final yo también me puse tristón, no lo pude evitar. Aquel día, Ignacio estaba realmente triste y me llevó abajo con él, nunca le he visto caminar tantas horas con una cámara al cuello sin tomar ni una sola foto. Fue un momento de muchísima incertidumbre en la vida Ignacio, a todos nos estresa más o menos la incertidumbre en el curso de nuestras vidas, nos gusta tener cierto control, o por lo menos tener la sensación de que tenemos control sobre el transcurso de nuestra vida. Resultó que Ignacio supo manejar la incertidumbre muchísimo mejor de lo que lo habría hecho yo, la idea de dar la vuelta al mundo, de la que hablamos largo y tendido durante ese paseo por Yokohama se hizo realidad. Ignacio estuvo viajando durante más de un año por todo el mundo con la incertidumbre de no saber dónde, ni con quién iba a estar al día siguiente. ¡Respect!

¡Ya sabéis, si Ignacio va con la cámara al cuello y no saca fotos, algo pasa! Quizás necesite dejar la cámara un rato y tomarse un par de whiskies, ¿Sabíais que una de las habilidades secretas especiales de Ignacio es la cata de whiskies? No le invitéis a un whisky cualquiera, invitadle a un Talisker y ya lo tendréis en el bote.

Thailand
Esta foto es la definición de Ignacio, Manfrotto en la espalda y cámara en el cuello. La tomé durante un atardecer en una isla de Tailandia. Estoy seguro que estaba revisando los histogramas de sus fotos del atardecer.

La última aventura que viví con Ignacio fue en Tailandia, me uní durante dos semanas a ese viaje por el mundo que compartió con nosotros en este maravilloso blog que cumple 1000 posts. Coincidió que allí estaba mi hermano viviendo y lo pasamos genial. Vivimos el ambiente nocturno de Bangkok, paseamos por Khaosan Road, nos perdimos y recorrimos medio país en un autobús que no sabíamos muy bien donde iba, nos bañamos en rios y cascadas por la jungla, vimos el museo más raro que he visto en mi vida, cruzamos el puente sobre el río Kwai, nos tomamos “las uvas” bajo fuegos artificiales y bajo la luna llena en Koh Phangan en una de esas famosas Full Moon parties tailandesas, dimos de comer a elefantes, recorrimos Koh Phangan en moto esquivando cocos buscando las mejores playas para fotografiar el atardecer, al final resultó que la mejor playa de la isla la teníamos junto a nuestra cabaña. Recuerdo la adrenalina de ir con el mapa de la isla, mirando el reloj, viendo como se acercaba la hora del atardecer y todavía no habíamos encontrado el lugar ideal para sacar las mejores fotos del día, recuerdo que acelerábamos y pasábamos de playa a playa cada vez más rápido intentando encontrar el escenario perfecto. Si, el escenario “perfecto”, si no fuera por Ignacio no habría sacado fotos tan buenas durante mi viaje a Tailandia. Ignacio siempre me fuerza a ir un pasito más allá, es de esas personas a las que le gusta hacer las cosas BIEN, en ese aspecto me recuerda a mi padre. Es de esas personas que cuando se propone hacer algo BIEN lo persigue sea como sea hasta conseguirlo, ya sea dar media vuelta a una isla en moto para encontrarse con el atardecer perfecto o cruzar medio planeta para sorprendernos con sus fotos. Yo soy una persona bastante más práctica, a veces sacrifico el hacer las cosas BIEN por la practicidad y una vez hechas ir perfeccionándolas poco a poco. No se si Ignacio se habrá vuelto más práctico o no, pero yo sí que me he vuelto cada vez más perfeccionista, seguramente sea influencia de muchas personas de mi alrededor y quizás también la edad.

Durante el viaje a Tailandia casi obligué a Ignacio a hacer el ridículo conmigo y grabé vídeos haciendo “popo” con mi cámara que se quedaron en mi disco duro hasta hoy. En exclusiva aquí tenéis nuestro viaje por Tailandia resumido en un popoVideo:

Thailand
Ignacio buscando su siguiente objetivo.

Thailand
Nos bañamos en esta cascada justo después de que nos dijeran que
alguien había muerto ahí, justo después de haber visto un cocodrilo (O
algo parecido, era un lagarto de dos metros de largo que nadaba) que
nos dio un susto en una de las cascadas de más arriba. Recuerdo que no
sentí miedo, supe que si Ignacio se tiraba al agua no habría ningún
problema. ¡Mentira! Si que me dio miedo, vaya susto me dí cuando
montones de pececitos me empezaron a dar mordisquitos cuando estaba
saliendo del agua.

Thailand

Thailand
Ignacio, mi hermano y yo tocándonos las narices después de un día de aventuras por la isla.

Me dejo mil historias y miles de fotos en el tintero, seguramente necesitaría mil posts para contarlo pero lo dejo aquí. A seguir leyendo las aventuras de Ignacio en este blog durante mucho tiempo y deseando unirme a él en alguna de ellas en el futuro.

Vuelvo a donde empecé escribiendo. Vuelvo a la última noche de Ignacio en Japón, a ese último whisky que se tomó Ignacio en el bar de Bill Murray y Scarlett Johansson. Estoy seguro de que hablamos mucho sobre el futuro de Ignacio, sobre lo mucho que lo íbamos a echar de menos pero también hablamos de otra cosa. Pero por alguna razón la conversación derivó en las tetas de Scarlett Johansson. Nos pusimos a discutir sobre el peso de una teta de Scarlett Johansson, ¿Cuanto pesa una teta de Scarlett Johansson? Esa fue la gran pregunta de la noche. Recuerdo que la conversación se alargó tanto que incluso en el ascensor seguíamos hablando de las tetas de la Johansson. Después de muchas elucubraciones y cálculos aproximados de ingeniero llegamos entre todos a una cifra aproximada. Pero a día de hoy todavía no sabemos la respuesta.

Esa fue la última conversación absurda de Ignacio con los miembros de su família tokiota, una conversación que define a nuestra família. Al igual que Ignacio, otros de los miembros de la família tokiota también se fueron. Y al igual que con Ignacio me gusta negarlo y pensar que no se fueron, pensar que siguen aquí con nosotros. Pero en realidad por mucho que lo niegue ya no están aquí físicamente y me gustaría invocarlos a todos para que volvieran a la isla japonesa, YOU ARE THE CHOSEN ONE TO COME BACK TO THE ISLAND. Previously on LOST! Sí, Ignacio no había visto LOST hasta hace poco, ¿podéis creerlo?

25 Comments

Artistas invitados (VIII): Edu

Lo sorprendente de Edu es que nunca ha dejado de sorprender. Es uno de esos maestros que siempre he tenido sin necesidad de que hubiera un pupitre de por medio. Filosofía, matemáticas, ciencia, literatura, poesía… sentarme a hablar con Edu siempre ha sido un inmenso placer que consiguió que aprendiera a disfrutar del poder de la palabra. Esa misma que intento domar con tan poco acierto. Completan la imagen miles de momentos remojados en Rioja, acompañados de embuchados, fiestas de damas que acababan con la policía, atardeceres en azoteas y panetes variados. El pack completo, es incalculable, aunque me temo que en el PennyMarket seguro que lo tenían más barato que en cualquier otro lado.

DSC00472

Momento míticos… sin comentarios…

¡Qué marrón! ¡qué marrón! ¡qué marrón! Ya lo sabéis, me llega un correo un día remitido por nuestro blog amigo en el que se me invita (qué sutil crueldad) a contribuir a la celebración de los 1000 posts de lo que es uno de los rincones de internet a los que mi navegador accede con mayor placer (placer que comparto, todo sea dicho). Y entonces uno se plantea: ¿qué coño hago? ¿escribo algo chulo y emotivo en homenaje a ese hombre como no hay dos en el planeta? decididamente no, buscando hacerle un panegírico puedo caer en el patetismo. ¿Me planteo contar alguna experiencia viajera emulando al tío Matt, Ebro arriba o Ebro abajo? no resistiría la comparación con el peor de los posts que haya escrito el buen Matt, opción desechada. ¿Me tiro el pisto con alguna foto chula que deje a la audiencia alucinada? sólo pensarlo me da la risa…

De modo que no me queda más remedio que hacer a la humanidad un gran bien y mostrar la verdadera cara de ese hombre (si es ésa su auténtica naturaleza) que bajo una apariencia dulce y encantadora envenena las vidas de todos aquellos que le rodean y le tratan. Sé que será duro para muchos y que da miedo descubrir algunas cosas, pero es una responsabilidad que llevo evitando hace tiempo, y no puedo seguir demorando. Así que me encomiendo a los espíritus protectores y que la amplia sombra de Falete nos cubra a todos en una ocasión tan aciaga. Advierto que todos los sucesos que voy a relatar fueron vividos por mí en primera persona (algunos en tercera, que llevaba un par de cervezas, ya lo advierto).

2833588-lg
El lado oscuro de Ignacio al descubierto…

Parte primera. No quiero estar un año de campamento.

Karlsruhe, septiembre de 2003. Mi vida transcurría feliz en una bella ciudad del sur de Alemania a la que había llegado dos meses antes para realizar una tesis doctoral en matemáticas. Desayunaba, comía y cenaba en plena soledad, sin hablar con nadie en un aislamiento que sólo interrumpía para dejar a un tipo raro entrar a mi cuarto a que ÉL (un alemán con barba y todo el cuerpo depilado ¡?) jugara en mi ordenador al ajedrez mientras yo miraba por la ventana mis días pasar. La vida de un estudiante de doctorado es así de envidiable, no sé, de excitante… Y entonces aparece una noche, en el lujo de la residencia estilo holocausto en la que tenía el placer de llevar un mes sin coger ninguna infección grave, un muchacho español, con grandes ojos de Lémur (luego supe que su ojos eran de tamaño normal, pero que estaba alucinando con lo logrado del estilo holocausto de la residencia) que me saluda con amabilidad. Era Ignacio, por aquél entonces no era consciente de lo que mi vida iba a cambiar por ese “inocente” saludo. Al principio todo iba normal, fuimos corteses el uno con el otro, teníamos conversaciones banales sobre nuestras respectivas ocupaciones… lo que uno espera de dos tíos normales, vamos… Pero al poco tiempo todo cambió, ese pérfido joven se empeñó en que mi vida fuera mucho más agradable, tuvo la indecencia de incluirme entre sus amigos, compartir sus y mis aficiones, hacer de mis comidas y cenas unos torrentes de risas, conversaciones, llantos en ocasiones, cargados con una complicidad que sólo una ruindad mayúscula es capaz de engendrar. La vida en la residencia pasó de ser el puñetero rollo que debía ser a una experiencia enriquecedora como creo que no he tenido jamás de un modo tan intenso e inmediato. El pérfido bichejo y gusarapo del que os hablo me abrió su vida e incluso diría que me abrió también la mía propia haciendo que mi mente y mi corazón crecieran y mi persona se abriera a un mundo que en el tranquilo Logroño nunca hubiera imaginado. ¿Puede concebirse mayor felonía? Seguro que los que me leéis sabéis de lo que hablo. Sólo una persona aviesa y taimada, ladina y retorcida, facinerosa y detestable es tan ruin y sádica como para que a dos países de distancia de toda la gente que quieres, de tu familia, amigos …, cada tarde al volver a casa te espere una sorpresa, un descubrimiento (de películas, de música, de aficiones, de lugares, de opiniones..) o una cena divertida, en fin, que lo cotidiano sea extraordinario. Sólo un canalla despiadado puede hacerte la vida tan deliciosa. Sin ningún miramiento, ese zorro maligno me hizo ser muy feliz sin tener yo culpa de nada, cándido y piadoso como siempre he sido. Estaba destinado a vivir en Alemania como mantequilla untada sobre demasiado pan, pero no me fue permitido.

dscn0610

DSC00499

En todas las situaciones ejercía sus malignos influjos…

Parte segunda. ¡No puedes pasar!

Tras seis meses de intensa amistad y de continuos hallazgos que me hicieron ser mucho mejor persona de lo que era cuando llegué a Baden-Würtemberg pensé que todo había acabado por fin. Pensé que habían terminado para siempre aquellas noches internacionales de la salchicha, esos chorizos que nos clavábamos entre botellas del peor vino de Rioja que se pueda encontrar en la afable patria de Goethe y Rummenigge. Pensé que ya no habría más paseos en bici por el bosque descojonándonos de tirios y troyanos y que no volvería ya a tener conversaciones sobre lo más simple y lo más profundo con la misma facilidad. ¡Inocente de mí!. El execrable ser del que os hablo es un reptil constante que no se da fácilmente por satisfecho. Volví a Karlsruhe y allí seguía. Agazapado, relamiéndose como una hija de Ungoliant, esperándome. No tuvo el tacto siquiera de mostrarse distante al principio, como hubiera hecho cualquiera aunque tuviera al menos la misma sensibilidad de un Uruk-hai. Nada más regresar me hizo sentir como si no hubiéramos dejado de vernos nunca. Sé que sabéis de lo que os hablo. Quienes le tratáis ya conocéis esa habilidad que ha entrenado en Mordor de hacerte sentir como si nunca hubieras dejado de estar junto a él por más tiempo que pase… Si alguna leve esperanza había albergado de que la hermosa amistad que había vivido en Karlsruhe pudiera terminar, esa esperanza se perdió en el tiempo como lágrimas en la lluvia. El lagarto del que os hablo sabe cómo hacer para no perder la intimidad que alcanzó contigo. Sólo los muy depravados tienen esa capacidad.

128_2852
Todo parecía ir sobre ruedas, pero él maquinaba siempre…

Parte tercera. Naves en llamas más allá de Orion.

Y entonces se fue. Se fue a Londres, que está lejos, aunque exista Ryanair. Y después a Japón, que esta requetelejos, a no ser que exista el Halcón Milenario. Pero siempre estuvo aquí. Correos y fotos, a veces incluso llamadas por teléfono, y sobre todo ese blog en el que con la excusa de mostrar al mundo sus habilidades fotográficas y narrativas realmente lo que hacía era descubirle a ese mundo una personalidad y una sensibilidad únicas. Y siempre más, siempre mejor hasta que dio ese paso tras el cual no existe retorno: dar la vuelta al mundo. Qué ingenuos fuimos los que pensamos que sería simplemente un blog excelente de relatos, viajes y fotografías. Qué incautos y candorosos los que no nos dimos cuenta de que post tras post íbamos descubriendo un hombre extraordinario que iba imprimiendo el mundo y sus gentes en nuestra retina y en nuestras vísceras. Qué torpes y necios quienes no estábamos percibiendo que era Akela quien nos iba abriendo la ventana a un mundo fascinante a través de un blog seductor y genial. No voy a haceros sufrir innecesariamente. Todos recordáis con dolor la maravillosa narración de Nepal, las manos de los orangutanes, los ojos de Myanmar y el agua del Pacífico. Todos tenéis en vuestras retinas el temblor de ver Mongolia y seguro que aún sonreís recordando al canario milenario. Habremos de vivir para siempre con el color de Mexico en el fondo de nuestras retinas y la ciudad de San Francisco como nunca nadie la había visto antes. Yo también he intentado no volver a mirar de vez en cuando antiguas páginas. No sigáis intentándolo, es inútil.

Pero no creas que esto queda así, Ignacio, no te pienses que uno puede sin más agitar las alas como si fuera una mariposa sin que se produzca un terremoto al otro lado del mundo. Esto que nos has hecho Ignacio, esto que me has hecho, no lo voy a olvidar en la vida. Y eso es mucho tiempo. Dolor, Ignacio, veo dolor…

A los demás una advertencia: Ignacio parece bueno y amable, y así lo será mientras cumpláis escrupulosamente tres simples reglas: Que no le dé la luz del sol estando con vosotros, que no se moje en vuestra compañía y sobre todo nunca, nunca, nunca comáis con él después de la medianoche.

111_1147
Allá donde va deja su huella el malvado …

9 Comments