Archive for Islandia

Islandia. Apéndice.

Para todos aquellos que os hayais quedado con ganas de colocar los sitios:
Iceland map
(Podeis pinchar para verlo extra de grande :P )

1. Reykjavik (1234)
2. Þingvellir
3. Haukadallur y los géiseres
4. Fljótsdalur y el valle de Markarfljót
5. Seljalandsfoss
6. Hekla
7. Skógafoss
8. Sólheimajökull
9. la playa de Dyrhólaey
10. Kirkjubæjarklaustur y el Laki
11. Skeiðarársandur
12. Vatnajökull
13. Skaftafell (SkaftafellsjökullSvartifoss)
14. Fjallsárlón
15. Jökulsárlón
16. Mýrar
17. Lón
18. El paso del Öxi
19. Seyðisfjörður
20. Eskifjörður
21. Egilsstaðir
22. Gullfoss
23. Blue Lagoon

Fijénse queridos amapolos, amigos de la cartografía, que sólo recorrimos el borde y que la vez que más nos intentamos adentrar fue en el Hekla (6) y nos tuvimos que dar la vuelta. Comprueben también como apenas recorrimos la parte sur y algo del Este.

Queda mucho por descubrir profesor Liddenbrock!!

21 Comments

Azul. El hasta luego a Islandia (y 21).

krossanesfjall 03

Volvíamos a Reykjavik para coger el vuelo que nos devolvería a casa. En la mochila un montón de recuerdos apelotonados agitados y abriéndose hueco hasta los rincones de la mente donde quedar grabados.

Acabamos en un lugar glorioso. Dispuestos a aprovechar las últimas horas que nos quedaban en la Isla. El blue Lagoon nos esperaba. Un Spa geotérmico cuya composición del agua, rica en silicio y azufre, parece ser realmente buena para la piel. Cosa que no se si sería verdad (porque yo siempre he tenido una piel preciosa ;P) pero nos pasamos 4 horas en remojo disfrutando de las corrientes de diferentes temperaturas que recorrían el lago.

Blue Lagoon 02

Y es que esta laguna se aprovecha del agua que sale de la central geotérmica colindante, por lo que el negocio está claro. Nosotros nos volvimos adictos a las piscinas geotérmicas a lo largo del viaje. Las usabamos casi a diario para parar un par una horitas y relajarnos cambiando de temperarturas o estirando los músculos.

Guardo unos cuantos recuerdos muy graciosos de todas estas, de las cuales no hay fotografías, pues aunque parece ser que las hay al aire libre, en mitad de la nada, nosotros solo probamos las que estaban montadas como piscinas públicas, con su entrada y sus taquillas, aunque luego estuvieran al aire libre.

Me quedo con varias: la primera vez que entramos en una, tras la derrota del Hekla, y entramos los tres en una pequeña piscina de alrededor de 35º donde te podías sentar. Allí estabamos tan tranquilos hasta que un niño pequeño (muy pequeño, apenas levantaría un par de palmos) se acerco, nos sonrió y pulsó un botón que estaba al lado y que había permanecido oculto a nuestra vista para convertir nuestro pequeño habitáculo en un jacuzzi. Pobres ignorantes, debió pensar y tras volvernos a sonreir volvió con su madre mientras nos deshacíamos de placer.

La vez que estabamos rodeados de nieve y salíamos, la pisabamos, nos rebozabamos y nos volvíamos a meter corriendo dentro de la piscina de agua caliente. Podreis imaginar los gritos de dolor, las risas de la guerra de nieve y los suspiros de placer al reentrar en el calentito líquido elemento.

Blue Lagoon 01

Por último y por lo surrealista del asunto la vez que coincidimos con una clase del colegio dando natación, con los pequeños haciendo ejercicios con las tablitas mientras las profesora afuera del agua, impartía la lección con cortavientos, guantes, gorro y bufanda.

Y nosotros mientras tanto, tumbados, como en el blue Lagoon, donde nos quedamos dormidos en el agua. Medio encallados en una zona de poca profundidad mientras el agua se paraba en los bordes de los orificios nasales hasta caer en el más profundo de los sueños. Vuelta a la placenta.

Blue Lagoon 04

Atrás quedaban las montañas, los mares, los glaciares, los volcanes, los geyseres…

krossanesfjall 01

… las cataratas que no caían sino hacia arriba víctimas del viento y volvían a intentar caer sin lograrlo…

Catarata Invertida

… las casas semienterradas en el suelo…

Núpsstadur

… las cenas con productos patrios, tan preciadamente cuidados a lo largo del viaje, y los planes para el día siguiente…

Retazos Islandeses 04

Retazos Islandeses 01

krossanesfjall 05

Así, por ahora, concluimos el viaje. La descompresión no da para más. :) 9 días y 3700 fotos “resumidas” en 500 y en 28 posts, que lo convierten en el primer gran cuaderno de viajes que termino en mi vida. Lo cual tiene su mérito. Muchas gracias a los que lo habeis ido siguiendo y especialmente a Oria por completar cada posts con sus comentarios.

krossanesfjall 04

Muchísimas gracias a Herman y Bea por haber sido unos estupendos compañeros de viaje. Este último post es para vosotros.
Espero que por lo menos echeis una lagrimita. :P

krossanesfjall 06

Y ahora creo que va siendo hora de coger la posturita, que después de tanto trajín va siendo hora de echarse un sueñecito, no? mmmmmmm

Retazos Islandeses 03

Hasta Luego Islandia!!!

17 Comments

El atronador rugido de Gullfoss. Por Islandia (20)

Por dos veces nos derrotó pero a la tercera fue la vencida. Nos costó tres viajes al mismo sitio pero al final la persistencia dió sus frutos. Gullfoss, una de las cascadas más populares de Islandia, no quisó mostrarnos su buena cara hasta que ya nos despedíamos de ella.

Gullfoss 12

Y no me malinterpreteis, que aunque con su cara fea, desmaquillada por la oscuridad de las nubes y la lluvia, nos dejó impresionados. Hay cosas que una fotografía no puede transmitir. Puede ayudar a imaginartelo, pero no puedes oir el retumbe de la masa de agua cayendo 32 metros por un cañon de 6 km. Tampoco puedes sentir el agua que te cala según sople el viento. Pero estar allí, miserable y pequeño sobre las rocas que aguantan estoicamente el empuje del agua es una sensación indescriptible.

Gullfoss 08

Gullfoss 09

Sí, lo que se ve a la izquierda encima de las rocas son Herman y Bea

La primera vez nos diluvió. La lluvia y el viento nos pusieron a cada uno en su sitio. Aquí no sois los dueños, nos quisó decir. La ventisca nos impedía andar y estuvimos a punto de rendirnos. No lo hicimos y vimos la naturaleza violenta y bella y acabamos tendiendo la ropa como buenamente pudimos dentro del coche y cambiandonos enteramente para notar algo de calor. :)

Gullfoss 01

Gullfoss 19

Unas cataratas que estuvieron a punto de desaparecer en 1920, cuando se propuso un proyecto de utilizarlas para generar energía. El proyecto modificaría el trazado y por lo tanto, la catarata en sí. Por aquel entonces las cataratas eran propiedad de Tómas Tómasson y Halldór Halldórsson que rehusaron venderlas, aunque un trapicheo a sus espaldas acabó con un permiso para los desarrolladores del proyecto por parte del gobierno. Fue entonces cuando la hija de Tómas, Sigríður Tómasdóttir, inició una campaña para salvarlas de la destrucción, amenazando al gobierno con suicidarse lanzándose a ellas en caso de que fueran dañadas. Con un par. Al final las amenzas surtieron efecto y hoy se alza un pequeño museo que la recuerda.

Gullfoss 03

Gullfoss 11

Gullfoss 10

Gullfoss 07

Uno de los platos fuertes de la zona Sur de Islandia. Nos quedamos allí hasta que nos dolían los mareamos de seguir el recorridos de las aguas. Una curiosidad, id fijandoos en las fotos y vereis dos pequeños glaciares neveros a ambos lados de la cascada. Estos se forman por la congelación de las millones de gotas que saltan en las caidas y movidas por el viento.

Gullfoss 14

Gullfoss 16

Y ahora… ya podeis oirla?

Gullfoss 15

20 Comments

Cielos rotos. Por Islandia (19)

Iceland Skyes 02

Iceland Skyes 05

Iceland Skyes 04

Iceland Skyes 06

Que ya hacía tiempo que no ponía fotos de cielos y nubes… :D

12 Comments

Anochecer en Egilsstaðir


15 Comments

El final del Este: Eskifjörður. Por Islandia (18)

Aprovechamos nuestro último día de estancia en Egilsstaðir para visitar otro de los fiordos de la zona. Esta vez el tiempo nos acompañó desde el principio y atravesamos sin ningún miedo los descomunales valles hasta alcanzar Reyðarfjörður, siguiendo el camino marcado por las betas de nieve.



Continuamos desde allí hacia uno de esos pueblos costeros idílicos relleno de casitas de colores, en una localización increible. Eskifjörður, situada al norte del fiordo del mismo nombre, se estableció en siglo XVIII para poder aprovechar los recursos pesqueros que la zona ofrecía y sigue ofreciendo. Un punto importante para pescar salmón y truchas si nos adentramos en el río Eskifjarðará que desemboca en él. (Espero que entre tanta letra islandesa, hayais apreciado que fjörður es fiordo y por consiguiente fjarðará es río. Resulta muy curioso el ver que en una zona todos los nombres se parecen, pero vienen a ser el río de tal, el lago de tal, el glaciar de tal, el fiordo de tal…)


Este pueblito vive la mayor parte del año sin recibir sol directamente, pues la baja inclinación del sol durante otoño hasta primavera, hace que los rayos de sol se estrellen todos contra el Hólmantidur, un enorme y majestuoso monte de 985 metros de altura, situado en la orilla opuesta y surgiendo directamente del mar hacia las alturas. La foto en sí no impresiona demasiado, pero porque no hay ningún objeto para comparar la escala, aún así, si os imaginais casi un kilómetro y lo colocais en posición vertical a poco menos de 500 metros de distancia, os hareis una idea de lo que impone y el miedo que da.

Y por lo demás, “sólo” queda el fiordo. Precioso. Perdiéndose en el horizonte tras kilómetros y kilómetros y doblandose en infinitos plieges. No hay palabras. Espero que las fotos os transmitan una pequeña parte de lo que nos transmitieron a nosotros. Ójala podais ver alguno algún día. Yo ya me callo (que además tampoco hay mucho que decir) y os dejo disfrutar. :)




Llegado a este punto, empezamos el camino de regreso. Nos quedaban todavía dos días para llegar a Reykjavik y deshacer lo andado. Era el punto más al Este donde habíamos llegado. Algo menos de la mitad del perímetro de la isla.


Ahora nos quedaba volver por los sitios que ya nos conocíamos y ver si podíamos ver los que se nos habían resistido. Dos días pueden dar para mucho… whahahahahaaaaa!!!

13 Comments

Los fiordos de Seyðisfjörður. Por Islandia (17)

Felizmente establecidos en Egilsstaðir, tras el accidentado paso del Öxi, nos lanzamos a atravesar la montaña que nos separaba de los fiordos del Este.

Como os considero a todos gente culta y de sobrados conocimientos no es mi intención aburriros explicándoos lo que es un fiordo, pero dado que yo no tenía ni idea y para los que faltaron a clase de “Natus” de ese día simplemente es un valle formado tras el derretimiento de un glaciar en contacto con el mar. Es decir donde antes había un glaciar ahora entra el mar. Están por lo tanto inundados de agua salada.

Tras esta lección de garrafón, nos adentramos en la montaña para intentar llegar a Seyðisfjörður, un pequeño pueblo pesquero escondido entre los 16 kilómetro del fiordo de mismo nombre.

Precioso pueblecito, cuyo acceso entre las montañas resulta de lo más pintoresco, siguiendo el cauce del río Fjarðará…

… y con él 25 cascadas entre las que destaca Gufufoss, semicongelada en un saliente y escondida en un recodo de la carretera.

Seyðisfjörður se formó en 1848 y mantiene muchos de los edificios de madera construidos originalmente por los colonos noruegos, que se desplazaron a esta zona por sus características pesqueras. La planta de procesado de pescado se cerró en 2003 con lo que la mayor parte de la población vive del turismo y se ha convertido además en un lugar de encuentro para artistas y músicos, con un festival internacional de artes que lo mantiene ocupado durante los meses de Junio a Agosto.


Avanzamos por la cara sur del fiordo, intentando llegar a un punto donde pudieramos apreciar en todo su esplendor las maravillas naturales y flipar un poco. De nuevo tras un día de inclemencias y sin poder ver el sol, el cielo se abrió para recompensar nuestros esfuerzos y regalarnos un atardecer de los suyos, eterno entre el paisaje desolador que nos llevaba a Skálanes, uno de los punto más orientales de la zona.




Fue completamente imposible llegar a Skálanes, nuestra poca pericia al volante, unido a un terreno embarrado y a una cantidad creciente de nieve nos volvió a obligar hacer uso del comodín de la cobardía y retirada. :)




Todavía con la boca abierta retomamos el camino de vuelta que nos devolvería a Egilsstaðir. Entre la resistencia del sol a ocultarse y la subida continuada dirección poniente, alargamos los instantes un poco más y al llegar a la cima, le dijimos definitivamente adiós rodeados de nieve en uno de los momentos más preciosos y polares de todo el viaje.



15 Comments