Archive for Mongolia

Día 31. Hacia Pekín.

Gorkhi-Terelj National Park 02

El alegre crepitar del fuego en la estufa de metal me recibió al entrar congelado dentro de la Yurka. Había sido muy extraño, comencé el primer día de mi visita al Parque Nacional de Gorkhi-Terelj en camiseta, con bastante calor y con el tiempo nublado y acabé con mucho sol y cinco capas de ropa intentando soportar como podía el gélido frío que arrastraba el viento.

Gorkhi-Terelj National Park 01

Gorkhi-Terelj National Park 16

Gorkhi-Terelj National Park 22

(¡¡¡Hace más frío que cazando pingüinoooooos!!!)

Una nueva parte de esta Mongolia tan variada y tan alejada del desierto que días antes había pisado bajo altísimas temperaturas. Ahora el enorme valle entre estas montañas se tornaba en otro país, en otro lugar completamente diferente. Encuentre la Mongolia que usted desee, a su gusto. Y si lo desea de un día para otro le ponemos nieve en sus cimas. A mandar, oigan.

Gorkhi-Terelj National Park 18

Gorkhi-Terelj National Park 24

Gorkhi-Terelj National Park 04

Seguía, eso sí, con la misma rutina de ignorar, al igual que en el desierto, el agua corriente, los baños y duchas asociadas, si bien tampoco había queja. Ahora cada capa de lo que fuese, roncha incluida, valía para mantener la temperatura corporal.

Gorkhi-Terelj National Park 17

Gorkhi-Terelj National Park 13

Gorkhi-Terelj National Park 14

El Parque nacional de Gorkhi-Terelji es uno de los destinos más turísticos de Mongolia. Su proximidad a Ulan Bator hace de este destino uno de los favoritos de quienes no paran demasiado tiempo en la capital mongola. Cierto es que sigue deshabitado, aunque tiene un aire más turístico que el resto de Mongolia, con campings de yurkas froreciendo en algunos de sus rincones. Sin lugar a dudas será un destino turístico que ya está a puntito de explotar. Yo por mi parte me lo tomé con la tranquilidad que me merecía tras mi semana “desértica”.

Gorkhi-Terelj National Park 19

Gorkhi-Terelj National Park 16

Tiene motivos, tiene un enclave maravilloso, bosques, ríos, enormes praderas, montes, rocas. Un paraiso para los que quieran perderse por las montañas en pos de interesantes trekkings. Pero yo no lo recordaré por eso, no. Lo recordaré por los caballos. Las múltiples manadas de caballos que lo pueblan.

Gorkhi-Terelj National Park 12

Gorkhi-Terelj National Park 09

Gorkhi-Terelj National Park 08

Lo recordaré por que por primera vez en mi vida, yo, que siempre tuve temor de los caballos, fui capaz de galopar a lomos de un corcel, de agarrarme a sus crines y asiento, y de recorrer durante horas sus valles.

Gorkhi-Terelj National Park 07

Dos días cabalgando, que como bien habrán supuesto los que ya sepan de esto, me han dejado ahora sin apenas capacidad de moverme, invadido por las agujetas, con aquel lugar donde la espalda pierde el nombre en desollado gracias a un sillín incómodo. Efectos secundarios, que se pasarán, espero. De momento tengo la ridícula sensación de tener una agujeta en un músculo que nunca antes había utilizado y que sin embargo ahora aparece en todos los movimientos. Ains. Bendito cuerpo de oficinista el mío.

Gorkhi-Terelj National Park 10

Gorkhi-Terelj National Park 11

Afortunadamente mañana parto en un tren durante unas 35 horas hacia Pekín. Espero que sea suficiente tiempo para una más que digna recuperación. Mi periplo en tierras chinas no va a ser exactamente lúdico, promete más bien ser bastante aburrido. La idea es intentar enterarme de como poder entrar en Tibet, cuyo permiso sólo puede tramitarse una vez entrado en China.

Gorkhi-Terelj National Park 20

Siendo sinceros y según las informaciones que he recibido de los viajeros que he podido encontrar en el camino, no parecen augurios demasiado buenos. Tibet está abierto a turistas, si. Pero sólo a aquellos que lo hagan a través de un tour y una agencia de viajes que desafortunadamente cobra una desorbitada suma por ello. Si esto se confirma y es así, mucho me temo que mis intenciones de cruzar Tibet para llegar a Nepal no podrán cumplirse.

No apuesten por mí, yo no lo haría. :)

Gorkhi-Terelj National Park 23

(Gandalf, ¿qué dirección para Mordor?)

Para Japogo y Samu, que tuvieron la paciencia suficiente para hacerme montar en un caballo por primera vez.

57 Comments

Día 27. De vuelta del desierto.

Gobi Desert 36

La tormenta de arena avanzaba inevitablemente hacia mí, cubriendo la llanura y atravesando a paso firme y rápido las dunas, así que hice lo único que podía hacer, proteger el equipo fotográfico de la mejor manera posible y cubrirme el rostro y el cuerpo mientras miles de diminutos granos de arena chocaban contra mí clavándose como si fueran agujas. Y en cuanto amainó, en medio del desierto, en la más alta de las dunas de arena donde había subido, no sin poco esfuerzo para poder disfrutar de la más exquisita de la vistas… comenzó a llover.

Gobi Desert 34

Así de imprevisible y salvaje es el Gobi y por extensión Mongolia. No había sido un viaje cómodo ni fácil, pero si tremendamente sorprendente. Muzch, nuestro guía y conductor de una Hunter rusa de algo más de 15 años cuyo techo interior acolchado ya indicaba que las carreteras que habríamos de tomar no serían aptas ni para las más adrenalíticas de las cabras, movía la manos sobre el volante alternativamente hacia la derecha e izquierda como en las antiguas películas en blanco y negro, pero conseguía, sorprendentemente, mantenerse en las lindes de los caminos.

Gobi Desert 16

Gobi Desert 05

Gobi Desert 06 

Al otro lado de las ventanillas se extendían las descomunales planicies mongolas, marcadas por pequeñas e infinitas colinas y alguna que otra recatada cordillera montañosa sobre las que paraban y alzaban el vuelo innumerables águilas sin ningún miedo ante los humanos. Las mismas águilas que los mongoles entrenaban para cazar a los lobos que amenazaban a sus rebaños.

Gobi Desert 04

Gobi Desert 11

Gobi Desert 10

Gobi Desert 08

¿Cuanto de desierto tiene el desierto? Aunque uno se imagina como desierto un lugar sin vida, lo cierto es que tal nombre sólo viene definido por la cantidad de precipitaciones que recibe, generalmente menos de 250 mm al año. La vida, sin embargo, se abre paso a pesar de estas condiciones y a lo largo del viaje he visto más especies animales que en muchos otros terrenos: camellos, caballos, vacas, ovejas, cabras, águilas, buitres, garzas, todo tipo de pájaros, ratones, perrillos de las praderas, innumerables insectos, arañas, serpientes…

Gobi Desert 29

Gobi Desert 22

Gobi Desert 23

Gobi Desert 31 

El paisaje se decora con tonos pasteles. No hay grandes contrastes en estas llanuras salvo las sombras móviles de las nubes y la separación el cielo de la tierra. Mongolia, el país con menor densidad de población del mundo es la naturaleza pura y el viaje de una semana por el desierto del Gobi es probablemente la cosa más salvaje y menos civilizada que he hecho en mi vida (y eso que me he pasado años y años de campamentos). Tiene el sabor fantástico de la aventura más auténtica, no edulcorada, pero no es un viaje apto para lo más remilgados.

Gobi Desert 12

Gobi Desert 14

Gobi Desert 24

Hacer 300 kilómetros al día nos costaba entre 6 y 7 horas botando en los asientos de la Hunter al ritmo del traqueteo de la carretera. Hacíamos paradas de vez en cuando, especialmente para comer, aunque fuera bajo el abrasador sol y soportando ráfagas de aire que nos obligaban a cocinar dentro de la furgoneta. En el maletero 105 litros de agua para cinco personas. Las duchas directamente pasaron a considerarse una leyenda antigua, cosa que no importa cuando nadie se ducha. Viva el medievo.

Gobi Desert 02

(Ese intento de tortilla de patatas bueno)

Gobi Desert 49

Gobi Desert 55 

Llegábamos cada tarde a una Yurta (o Ger) junto a una familia de nómadas mongoles que nos preparaban cena y desayuno. Los nómadas encuentran el agua en pozos aunque tengan que pasarse horas y horas para encontrarlos y lógicamente no es agua cristalina la que de allí sale, por lo que aunque se filtre y filtre sigue conteniendo arenilla que por supuesto se asienta cualesquiera sea la comida que preparen. El lecho más cómodo tenía maderas en lugar de colchón. ¿Baños? Una letrina con un agujero en el suelo a un centenar de metros de las Yurtas servía para cubrir las necesidades más básicas. No siempre estaba cerrado, lo cual debo decir que no era ningún inconveniente, pues no siempre se disfruta de un baño con vistas (aunque sean de una infinita arenosa y rocosa llanura). ¿Luz? ¿Electricidad? Jeje. Acuérdate de llevarte una buena linterna o en su defecto una colección de velas.

Gobi Desert 13

Gobi Desert 48

Gobi Desert 51

 ¿Pensáis que importaba? Pues no. Ni lo más mínimo. El desierto es un lugar duro y los que allí habitan lo son aún más. Por allí pasaron los Hunos, y el mayor imperio que la humanidad haya conocido. El imperio Mongol que comenzó Gengis Kan. Tierra de guerreros y luchadores que hacen de la unidad su fuerza. Cuentan que un padre mongol le dió a cada uno de sus cinco hijos una flecha y les pidió que las partieran con las manos, cosas que hicieron sin demasiado esfuerzo. Acto seguido les dió cinco flechas a cada uno y les pidió que reintentaran romperlas esta vez todas juntas. No pudieron. “Mientras estéis unidos” les dijo “nada podrá venceros”.

Gobi Desert 56

Gobi Desert 58 

Tras abandonar las comodidades básicas durante un par de días el cuerpo, esa extraordinaria maquinaria con una fascinante capacidad de adaptación, se empieza a habituar al medio y dejas de pensar en aguar corriente, en camas y simplemente aceptas lo que tienes como tu nueva realidad. Y mientras tanto disfrutas de lo que la naturaleza te está ofreciendo, las formaciones rocosas, los acantilados en mitad del desierto, de la primera capa de arena cálida tras la que se esconde una segunda fría, alucinas con los espejismos y acabas rodando por las dunas sin importante nada más que el momento que estás viviendo.

Gobi Desert 43

Gobi Desert 17

Gobi Desert 42

Gobi Desert 39

Aún a día de hoy y tras un par de coladas sigue apareciendo arena por todas partes y polvo negro y rojo en ropas y mochilas. Pocas veces he estado más sucio, pocas veces me ha importado menos. 

Gobi Desert 40

Gobi Desert 50

Gobi Desert 35

No suele ser normal tampoco el convivir 7 días, 24 horas con gente a la que no conoces, pero hoy cuando el grupo se ha disuelto y uno tomaba el tren hacia Moscú, otro estará mañana atravesando China, otra viajará hacia el Oeste de Mongolia y otro se buscará la vida en Pekín, no hemos podido dejar de pensar con cierta pena y con un ligero nudo en la garganta en lo fantástico que ha sido y en que siempre quedará la esperanza de que dentro o fuera del viaje nos volvamos a encontrar. 

Gobi Desert 20

Gobi Desert 18

Gobi Desert 44

Gobi Desert 21

Gobi Desert 47

(Sí, es hielo. ¿Quién quiso poner límites al desierto?)

Por mi parte y tal y como cabía esperar me quedaré unos cuantos días más en este país. No me dará tiempo a recorrer su parte central y norte, plagada de lagos, bosques, montañas y algún que otro glaciar, sino que mañana giraré mis pasos hacia el Este, hacia el parque nacional de Gorkhi-Terelj donde los paisajes prometen ser igualmente fascinantes. Vuelta a la vida salvaje. 

Realmente es una vida tan cómoda…

Gobi Desert 60

Más fotos, carentes de agua, llenas de arena y cargadas de buenos recuerdos, aquí.

56 Comments

Cometas y sonrisas

Kites & Smiles

Para la abuela, dondequiera que esté ahora.

Desierto del Gobi, Mongolia, Junio 2009

33 Comments

Día 19: Ulan Bator, la capital del país de los nómadas

Ulan Bataar 13

“Mongolia is amazing, but Ulan Bataar is a shithole”. Así de explícitos se mostraban dos de los viajeros con los que me crucé en el hostal de Irkust y que opuestamente a mí, iban a cruzar Rusia de Este a Oeste para adentrarse luego en Europa. 

Trans Mongolian 03

No era la primera opinión que tachaba a la capital mongola como un lugar poco interesante. Más correcto sería decir que era opinión unánime. ¿Sería Ulan Bator ciertamente el agujero en el que nadie querría quedarse? No tardaría mucho en averiguarlo. El transmongoliano partía de Irkust para dejar Rusia y adentrarme en Mongolia.

Trans Mongolian 02

Fueron 33 horas interminables repartidas en un día y dos noches. No es que la compañía no fuera grata, pues disfruté de la alegre camaradería de una india, una rusa y un mongol, pero pasar 9 horas en el puesto fronterizo de Naushki haciendo absolutamente nada, son cosas que a pesar de la intrínseca enseñanza de paciencia que conllevan, acabaron minando la moral. Básica y resumidamente, todos los que queríamos llegar a Mongolia acabamos en el mismo vagón, que se desengancharía del resto en la frontera, quedando sólo y abandonado en las vías, esperando al resto de vagones y a que los guardias fronterizos (primero los rusos y luego los mongoles) tras más de 4 horas se dignaran a entrar con la faz tremendamente seria y hacer una inspección que tenía mucho más de teatro que de efectividad.

Trans Mongolian 04

Los rayos del sol recién amanecido rompían las nubes cuando llegamos a la capital Mongola. Eran las 6.30 de la mañana. Las primeras impresiones estaban a la baja altura que nos esperábamos. Nuestro guía, el dueño del hostal, tras recogernos en el coche, no hizo mucho esfuerzo en limpiar el nombre de una ciudad de asfalto y cemento roto, casas bajas, semidestrozadas y miradas mitad curiosas, mitad criminales. “Tened mucho cuidado” nos decía “No salgáis de estas zonas. Mucho cuidado con los carteristas. Mucho cuidado con los timos. Mucho cuidado con los cruces y el tráfico, aquí la mitad de la gente es daltónica y no distingue entre rojo y verde en los semáforos y en general nadie conduce demasiado bien”. Y siguió con una ristra de recomendaciones de supervivencia. Todo un numerito.

 Ulan Bataar 10

(Esas cabinas de teléfonos buenas y portátiles…)

Ciertamente Ulan Bator no es un lugar que alguien quisiera visitar por voluntad propia si no fuera para arreglar las expediciones a través de Mongolia o parar un par de días en el camino hacia Pekín, pero tampoco era la Gomorra que se nos anunciaba. En sus calles se amontonan puestos de comida, gente pidiendo dinero, gente corriendo, agencias de viaje, abuelillos, miles de coche atravesando baches, puestos de karaoke, decenas de locales de stiptease (y lo que no es striptease)… y ciertamente el tiempo lluvioso no alegraba la imagen, pero teniendo las precauciones básicas para evitar a los carteristas no he tenido ningún problema en estos días que he pasado por aquí.

Ulan Bataar 01

Pero alguna sorpresa se guardaba esta ciudad. Gandantengchilen Khiid, o simplemente Gandan Khiid, “el gran lugar del completo regocijo”, el templo budista más grande e importante de Mongolia, bajo un cielo que se oscurece por el paso de las bandadas de cientos de palomas. Mi primer impacto cultural con cultura budista pura y dura y una terrible sensación de no saber que tenía que hacer, ni donde debía ir, ni cuantas cosas erróneas estaría haciendo y cuantas normas ofendiendo, mientras los monjes cruzaban los patios, entonaban cánticos graves y roncos acompañados por platillos, panderetas y tambores, la gente caminaba en procesion rodenado piedras, tocando piezas metálicas, inundando el monasterio de colores.

Un nuevo mundo ante mi… y aún por descubrir.

Ulan Bataar 08

Ulan Bataar 09

Ulan Bataar 11

Ulan Bataar 07

Llegué a Mongolia sacrificando la última parte de mi viaje por Rusia por múltiples motivos.  Rusia me estaba resultando algo más cara de lo que había previsto originalmente y además cambiar la ruta solucionaba el problema de llegar a Pekín tras acabar en Vladivostok. Además, que diablos, llevaba ya un tiempo deseando visitar este vasto y salvaje país, tierra de Nómadas. Intentaría por lo tanto organizar un pequeño recorrido que no retrasara demasiado mi viaje.

Ulan Bataar 02

Ulan Bataar 16

Ulan Bataar 18

Bien sabemos que los planes están para no cumplirse. En el momento que empecé a ver las opciones, no me quedó otro que rendirme a la evidencia y aceptar que era bastante probable que pasará aquí más tiempo del que pensaba en un principio. Tras pasarme un día y medio viendo las dificultades de ser uno sólo en una ruta que necesita de más viajeros para ser rentable y cuando veía improbable cualquiera de las opciones que se manejaban y pensaba seguir mi camino hacia Pekín he encontrado un inconexo grupo de viajeros que de la manera más rara y fortuita nos hemos cruzado para montar un viaje alrededor del desierto Mongol. 

Ulan Bataar 03

¿Serán las dunas del Gobi la única parada? La respuesta a la vuelta. En siete días.

Más fotos de Gandan Khiid, obviando el resto de Ulan Bator, aquí.

43 Comments