Uno de los mayores alicientes del Festival es sin duda el carnaval Nocturno que recorre el trayecto entre Embankment y Blackfriars a ambos lados del río.
En esto de las cabalgatas carnavaleras uno ya ha perdido el factor sorpresa pero me sigue gustando verlo y ver las propuestas adornadas con lucecitas, focos y linternas con que nos deleitan.
Aunque esta vez además comencé entre “bambalinas”, viendo como se disfrazaban, se maquillaban y se montaban sus tinglados y cachibaches los participantes. Es hacer un poquito de trampa, ya lo sé.
Jejeje…
Algo más de 2000 integrantes juntando a músicos, bailarines y marionetistas de todo el mundo. Decir que vienen de todo el mundo es muy fácil, porque en Londres ya es en si misma multicultural, pero tampoco es mentira.
No me sorprendió ver a los clásicas batucadas brasileñas, pero sí a muchos de los paises latinoamericanos que habían participado en el Carnaval del Pueblo y a la comunidad china, por ejemplo.
Y por lo demás, lo dejo a vuestra manera de verlo. Mucha música, mucho ritmo y un público, el inglés, que a pesar de lo mucho que disfruta le cuesta arrancarse con bailes y gritos de “guapas!”. Debe estar en la sangre.
Jejeje…
Pero oigan ustedes, que cada cual lo disfrute como quiera!
O no?
























































































