Amanece sobre el Mediterráneo en El Campello, Alicante, Octubre 2012
Archive for Comunidad Valenciana
Alicante
He aquí, mis primeras pruebas usando un filtro degradado ND8 para compensar cielo y suelo en la misma toma. Aunque hay unas cuantas cosas que no me convencen del todo (tocará seguir experimentando), la verdad es que han sido todo un descubrimiento que creo que no va a abandonar mi equipo fotográfico.
Alicante, Mayo 2012
La ciudad de las Artes y las Ciencias
No me pregunten que había dentro. No tengo ni idea. No porque no pueda mirarlo en Internet o en cualquiera de los folletos publicitarios, pero confieso que no lo vi. Solo me quedé con el impresionante exterior limpio, perfecto y blanco de la Ciudad de las Artes y las Ciencias.
Mucho me temo que no soy el único. Que más de uno se ha acercado al susodicho complejo arquitectónico de cultura y entrenenimiento, para quedarse únicamente embobado con las formas de los edificios. Y es que daban más ganas pasear alrededor que entrar. El envoltorio se convertía en el rey.
Y eso que el proyecto original incluía entre otras una torre de comunicaciones que de haberse construido habría sido (en ese momento) la tercera más grande del mundo. Al final entre cambios de gobiernos, el proyecto se acabó rediseñando, la torre de comunicaciones desapareció y aparecieron la Ópera y el Oceanogràfic (este último, por cierto, no es de Calatrava, a diferencia del resto del proyecto).
Sea como fuera, y hayan sido los cambios lo que hayan sido, no cabe duda de que consiguió su objetivo. El llamar la atención mundial sobre Valencia. Otra cosa es que al igual que con la Formula 1 y con la America’s Cup haya amortizado sus costes. Pero ese es otro debate (muy divertido si lo comentas en Valencia). En lo que a la Ciudad de las Artes respecta, se ha tenido que reconvertir en lugar de rodajes de spots, recepciones, convenciones e incluso… bodas.
Desde un punto de vista objetivo, creo que es de los ejemplos de arquitectura más alucinantes que tenemos en este país. Si. Aunque parezca un exoesqueleto, o una nave alienígena. Cristal, acero y hormigón, reflejados sobre el agua. ¿Ya saben que a mi me gusta la ciencia ficción, no?
Valencia, Mayo 2011
Paseando por el centro de Valencia
Mi única imagen de Valencia se remontaba a unos siete años atrás (creo), cuando la visité en tiempos de Fallas. Ya saben, esos en que con la excusa de la fiesta, convierten la calle en un campo de batalla de petardos y tracas.
Yo, la guerra esta, nunca la acabé de entender ni me acabó de gustar, es más, iba con miedo por la calle, pero en cambio las Fallas me encantaron. Su increíble acabado, su crítica mordaz, sus colores, sus formas y como desaparecían engullidas por las llamas.
Así que cuando la pude volver a visitar, hace unos meses, era la oportunidad perfecta para tomarle el pulso en su día a día, sin hogueras, ni bombas, tan solo pasear por las calles, crearme un mapa mental de la misma y hacerme a la idea de lo que tenía dentro, de lo que respiraba su zona centro. Además de darme a la horchata y a los fartons. Claro.
Me sorprendió gratamente, tanto por lo agradable como por las dimensiones de su casco histórico. Y es que por allí ha pasado de todo. Desde los Romanos que la fundaron como Valentia Edetanorum, los visigodos antes que los musulmanes (renombrándola como Balansiya) hasta volver a ser reconquistada por los cristianos.
Un ejemplo de que es mezcla de todo, es su propia Catedral, la Catedral de Santa María de Valencia, que tiene fachada románica, otra gótica y otra barroca. Tomen nota, arquitectos de hoy en día, la fusión de estilos da para mucho.
Otros como al Iglesia de Santa Catalina, crecieron como góticas, llegaron a la pubertad como renacentista, alcanzo la madurez como barroca y después de todo este jaleo la volvieron a dejar como la gótica original.
Y a partir de aquí, comienzan las calles, de esas de perderse, aparecen restos de muralla, hay edificios históricos que quitan el hipo y que aparecen de la nada, hay un mercado central cuya estructura ya merece la pena la visita a la ciudad y donde compran desde hace casi un siglo, particulares y restaurantes. Pescado, marisco, frutas, verduras, bajo una arquitectura de metal, cristal y azulejos y cerámicas.
Lo de los azulejos, por lo visto viene de lejos, pues la zona ya formaba parte de una ruta de cerámica de lujo hace dos mil años. Ahora, quedan muchos retales y recodos decorados con pinturas por todas partes. Estoy seguro que los ojos más expertos podrían localizar muchos más de los que mi miopía me permitió ver.
En los últimos años, Valencia ha saltado a proyección internacional por la organización de eventos de gran escala, como los premios de Formula 1 o la America’s Cup, decisiones estas no exentas de polémica, y sin consenso general entre los valencianos con los que hablé, pues si bien es publicidad para la ciudad, las inversiones han sido tan fuertes que muchos dudan que se estén recuperando.
De cualquier manera es indudable que Valencia es, ya, una ciudad de referencia en España y sólo por eso, para comprobarlo merece la pena pasarse por allí.
Por supuesto, para ese magnífico anfitrión que es el U2K.
Valencia, Mayo 2011









































