Melilla la Vieja y otras calles…

Para pasar esta puerta, transformad el atavío, Para atravesar las calles, dominad todos los gritos, Para comprender su altura, asomaos al vacío. Envolviendo la mirada en algodón y sigilo, Melilla la Vieja duerme, estacionada en los siglos… Así se leía en una placa bajo la puerta de la Marina, una de las entradas en la […]

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