Madeira, la joya del Atlántico

El todoterreno viajaba a una velocidad nada apropiada para las condiciones del terreno. Barro, ramas, caminos imposibles y de vez en cuando algún pueblo imposible encaramado en las abruptas pendientes de la isla por donde Oswaldo giraba a toda velocidad. Se podía apostar que lo estaba disfrutando. Nosotros, a pesar de ver pasar la vida […]

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La luz de Lisboa

Lo llamaban mercadillo pero la mayor acumulación de trastos de la que podía dar fe. Las aparentes pilas de cachibaches, piezas olvidadas, ropa usada, juguetes rotos, se intercalaban con libros usados, trozos de futbolines, muebles, algunos incluso habiendo sobrevivido a la carcoma, espejos, cintas de VHS, botones, cubertería, herramientas para el jardín o las mañas […]

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La Ribeira y el Duero

El día soleado y sorprendentemente caluroso invitaba a pasear por las calles que ondeaban sobre las colinas. Bueno, ondeaban a esas horas, cuando la energía, alta tras el desayuno podía con todo, pero a última hora de la tarde los ondeamientos se habían convertido en otra y otra cuesta malvada y demoniaca. ¿Cómo hacía yo […]

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