Las tripas del Guggenheim

Llovía incesantemente en Bilbao. La ciudad despertaba gris y fría a orillas del Nervión, algo bastante habitual en esas latitudes de la península, que no impide a los bilbainos hacer vida normal pero para nosotros, menos acostumbrados a ser regados, era el día perfecto para irse de museos. ¿Una apuesta segura en Bilbo? Indudablemente, el […]

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