Breves visitas mallorquinas

La carretera serpenteaba en giros imposibles descendiendo abruptamente hacia Sa Calobra, en un recorrido de auténtico vértigo que ahora, en estos meses preprimaverales apenas tenía bullicio, pero que en verano se volvía una autopista de coches y autobuses con incapacidad física para pasar al encontrarse frente a frente según donde. Vamos, que en un par […]

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