Para todos los amantes de la naturaleza es general y de la montaña en particular, Kirguistán es un país fascinante muy agradecido al ser descubierto a pie (y a veces a caballo), lleno de las más variadas rutas y con un sabor aún muy puro de aventura donde el turismo existe, pero es bastante reducido comparado con otros países. Aunque hay ciertos puntos en los que puede haber cierta sensación de masificación (como el Trek de Ala Kol) lo cierto es que durante en el resto de las rutas que hice caminé la mayor parte del tiempo prácticamente solo. Y vaya si caminé. Caminé por inmensos valles, paseé por glaciares, vi picos de mas de siete mil metros, recorrí lagunas a más de 3000 metros de altura, hice travesías, pero también rutas de un solo día. Ciertamente Kirguistán fue un destino fascinante y dado que no había excesiva información al respeto, aquí os dejo mi propia guía de viajes, con consejos y la ruta que yo hice por si os estáis planteando viajar a este país.

Cuando ir:

La altura media del país (2.750 metros) limita la temporada turística, a menos que estes interesado en esquiar, a los meses de Julio y Agosto. Se podría adelantar a Junio y extender a Septiembre, pero es bastante probable que el frío te haga encontrarte con nieves. Yo estuve viajando durante el mes de Agosto y en la última semana ya me cayó una buena nevada en la zona de Ala Kol.

Como llegar:

Biskek es la capital de Kirguistán y como tal es el principal punto de llegada para vuelos internacionales (aunque también hay algunos que vuelan a la ciudad de Osh). Algunas de las compañías que vuelan hasta allí son Turkish Airlines o Fly Pegasus (la low cost turca) vía Estambul, o Aeroflot vía Moscú.

Mi vuelo de ida fue con Fly Pegasus (llegué bien a pesar de los asientos incómodos, de tener que pagar extra por comida o bebida y de no tener servicio de entretenimiento a bordo) mientras que la vuelta la hice con Turkish Airlines con quien estuve durante un tiempo en overbooking. Así que final uno no sabe qué es mejor. Ojo que Fly Pegasus hace escala su escala en Estambul en el aeropuerto Internacional de Sabiha Gökçen en lugar de clásico en el aeropuerto Internacional de Estambul, lo digo por si tenéis una escala larga o si compráis los vuelos por separado con compañías distintas.

Visado:

Los ciudadanos de la EU tienen directamente y sin necesidad de trámite un visado de 2 meses (60 días) al llegar al aeropuerto. El resto debería comprobar su situación.

Móvil e Internet:

Una vez en aeropuerto de Biskek (que realmente es un aeropuerto bastantes modesto) puedes contratar tu servicio móvil de Internet antes de abandonarlo en un mostrador de Megacom. El proceso es tremendamente sencillo y puedes obtener una SIM con 4G y 100Gbs (sí, cien) por 600 soms (algo menos de 8 euros). Si prefieres contratarlo una vez en la ciudad hay infinidad de puestos de compañías móviles siendo las más importantes la ya mencionada Megacom y Beeline. Es importante reseñar que durante los treks en raras ocasiones hay cobertura móvil de ninguna compañía, pero para el resto del tiempo funcionan perfectamente.

Dinero y cambio:

Kirguistán es un país que funciona principalmente con dinero en efectivo. A día de hoy el cambio aproximado es de 77,7 soms por cada Euro. Hay cajeros automáticos en las principales de ciudades y también hay multitud de puestos de cambistas con cambios algo dispares, asi que merece la pena dar una vuelta para ver quién nos ofrece el mejor cambio. En Biskek hay decenas por toda la ciudad y en Osh a pesar de encontrarlos también en todas las zonas se pueden encontrar muchos concentrados junto a la estación de autobuses, lo cual puede ser una buena oportunidad de chequear precios de una manera cómoda. Lo normal es encontrar el cambio sobre 77,4 o 77,5.

Los dólares americanos son ampliamente aceptados especialmente a la hora de contratar trekkings, hoteles en las ciudades e incluso campamentos de alta montaña, así que no esta de más llevar unos cuantos por si acaso los necesitamos. Durante los treks no habrá posibilidad de obtener dinero en efectivo.

Como moverse por el país:

Uno de los puntos más incómodos del país es el transporte entre destinos. El transporte público es bastante reducido y se basa en marshrutkas: una especie de minibuses o furgonetas grandes que se limitan a cubrir tan solo los trayectos más comunes y que dan cabida a unas 20 personas sentadas, que pueden multiplicarse a nivel camarote de los hermanos Marx con gente de pie. Aunque algunas tienen horario fijo, muchas otras tienen que esperar a llenarse para ponerse en marcha.

Fuera de las mashrutkas nos quedan los taxis compartidos, que al igual que las mashrutkas esperan a llenarse para ponerse en marcha (a menos que alguien quiera pagar los asientos que faltan). Después estarían los taxis sin compartir, para llevarte a puntos específicos y por último y aunque pueda sorprender: los coches particulares. En un país como Kirguistán todo vehículo es un taxi en potencia y es normal ver a la gente local haciendo autostop en las carreteras para hacer tramos de su destino. El autostop se paga siempre, así que es recomendable acordar el precio antes de montarse.

Salvando la carretera entre Biskek y Karakol, el sistema de carreteras es en general bastante deficiente en la totalidad del país y los viajes son lentos y tediosos. hay que tener bastante paciencia para moverse. Trasladarse de Biskeh a Osh por carretera ronda las 12-13 horas y cruzar por mitad del país (por ejemplo en tramo entre Jalal-Abad y Naryn) puede ser una auténtica odisea.

Para el trayecto entre Biskek y Osh, en especial, es recomendable hacer el trayecto en avión interno. Alguna de las compañías que hacen este trayecto interno son: Air Manas (gestionada por Air Pegasus) y Air Kyrgyztan o TezJet pero dado que estas dos últimas tienen la web en cirílico y no tienen traducción al inglés no las pude usar y las acabe desechando.

¿Cómo organizar el viaje? ¿Puedo viajar por libre?

A pesar de las limitaciones del idioma (a menos que sepas ruso o kirguizo es complicado entenderse) es más sencillo moverse por el país de lo que uno pudiera imaginarse. Yo fui organizando todo el viaje sobre la marcha y no tuve ningún problema.

Quizás el principal punto clave para ayudarte a organizar el viaje son los puntos de CBT. Los CBTs (Community Based Tourism) surgieron cuando el país empezó a abrirse al turismo tras la disolución de la Unión Soviética en 1991 y se dieron cuenta de que carecían de infraestructuras turísticas para dar cabida y soporte a los visitantes. La solución que encontraron fue poner en contacto a los visitantes con las comunidades locales, de manera que fueran los propios locales los que proveyeran de alojamiento y manutención a los visitantes. De esta manera se pudo empezar a viajar compartiendo casa o yurta y utilizando a la gente de las poblaciones como guías de montaña.

A día de hoy el concepto a evolucionado y los CBTs están más institucionalizados y profesionalizados, a pesar de que son una organización a nivel nacional, lo cierto es que en la práctica funcionan de manera individual en casi su totalidad. Los CBTs suelen tener un edificio en las ciudades principales que incluye además de la propia oficina de información y turismo, alojamiento en habitaciones compartidas que hace las veces de hostel. Esto es especialmente útil para encontrar compañeros para compartir gastos de tours, trayectos, etc.

Mi experiencia con los CBTs ha sido bastante irregular a lo largo del viaje. El CBT de Osh fue excelente, con un montón de información, libros de rutas con fotos, perfiles de desnivel, etc� además de tener mucha información extra para otras zonas, totalmente recomendable. Me mantendría lo más alejado posible del CBT de Sary Mogol, por sus precios abusivos, sus trampas y engaños además que todo lo que se puede hacer en Sary Mogol se puede coordinar también desde Osh. Visité también en el CBT de Kochkor que realmente fue totalmente indiferente y dejo de prestarme atención cuándo se dio cuenta que solo quería información y que no iba a contratar ningún tour con ellos. Sensación similar al CBT de Karakol que se limitó a decir que no tenía ni idea de la ruta que le estaba preguntando al ver que tampoco tenía intención de contratarla.

En resumen, creo que no está mal pasarse a preguntar, pero dado que hay muchas otras oficinas de información y turismo en la zona es mejor no limitarse a los CBTs, ni grabar sus palabras (ni precios). Además dado que la mayor parte de la información que necesitaba era cómo llegar al comienzo y cómo regresar del final de la ruta, esa información os la pueden facilitar en casi cualquier sitio sin problema.

De cualquier manera a menos que necesitéis contratar un guía, porteador, caballo o alquilar algo de equipo de montaña, os iré dejando en las rutas (en sucesivos posts) la información necesaria para que podáis hacerlo sin preocuparos por ello. Siempre se puede preguntar en el alojamiento cómo llegar de un sitio a otro y normalmente ellos mismos te ayudan a gestionar el transporte. En resumen, los CBTs pueden ser interesantes, pero deberíais limitaros a considerar su información como orientativa y no definitiva.

Si queréis viajar por libre, solo necesitas saber si hay sitios donde poder alojarte a lo largo de un trekking (si vas a hacer una travesía de varios días) y cómo llegar al punto de salida y cómo regresar una vez terminado.

Y aunque no lo he comentado antes, en todas las oficina de los CBTS como del resto de oficinas turísticas podéis comunicaros sin problema en inglés.


Trekkings: yurtas, tiendas y homestays.

Hay varias maneras de organizar las excursiones y treks. Si dejamos de un lado las rutas de un día, para preparar un trek solo tendrías que averiguar si hay yurtas en las que poder quedarse y a qué distancia se encuentran. Dado que las rutas que he hecho son probablemente las más famosas del país, las etapas ya están más o menos definidas a partir de donde se encuentran las yurtas.

Quizás me estoy adelantando ¿Qué son las yurtas?

Las yurtas son la estructura básica habitacional de todo Asia Central. Son grandes tiendas de paredes redondeadas, construidas a base de una estructura desmontable que permite ser desmontada y trasladada en las estaciones cambiantes, por lo que han sido usadas por los pueblos nómadas desde hace más de 2000 años y se siguen utilizando hoy en día. Son alojamientos, sí, pero también cocina, salón, zona de juegos, zona de oraciones. Por la noche se extienden colchones y mantas en el suelo para poder dormir y se recogen por las mañanas para preparar la mesa para el desayuno. Las yurtas son los lugares a cuyo alrededor se desarrolla toda la vida de los nómadas y si, te puedes quedar a dormir en ellas.

Pero sin son nómadas� ¿Cómo encuentro las yurtas?

Realmente la población de Kirguistán ya es seminómada. Esto implica que se dedican a labores como el pastoreo durante los meses de verano en los que llevan a los rebaños y ganado a zonas más alta en la montaña en busca de pastos. Con la llegada del mal tiempo, bajan y se pasan esos meses resguardados en las ciudades. Durante la época de verano las yurtas vuelven a la montaña y suelen estar en las mismas zonas, así que se puede saber donde encontrarlas en los mapas que te pueden facilitar en cualquier CBT o oficina de información.

Las yurtas a día de hoy.

Especialmente en las zonas en las que el turismo empieza a frecuentar, se pueden encontrar varios tipos de campamentos con yurtas. El más básico, normalmente montados por CBTs sería lo más similar a un hotel. Una fila de yurtas separadas de una zona de comedor para alojar a la gente que va llegando. Cada yurta dan cabida normalmente a unas 6 – 8 personas.

Después tendríamos campamentos de yurtas más sencillos que son gestionados por los propios pastores/ganaderos. Normalmente suelen contar con dos o tres yurtas, una para la propia familia y otra para la gente que llegue como invitados, que no siempre tienen porque ser turistas, sino otros ganaderos o kirguizos que estén de paso.

Por último tendríamos a las yurtas sencillas que pueden encontrase perdidas por la montaña y donde vive la propia familia. Se puede pedir alojamiento en estos sitios también y esto implicaría compartir el alojamiento con la propia familia, pero puede ser mucho más limitado y especialmente según el número de personas que compongan el grupo.

El alojamiento se puede negociar por separado o bien incluyendo cena y/o desayuno. El precio suele rondar los 800-1000 Soms (alrededor de unos 12 – 13 euros) todo incluido. Normalmente en las yurtas se ofrece un recibimiento con un té y algo de comer, frutos secos, dulces, etc� Eso sí, es importante remarcar que a la hora de comer no hay opción de elección. Básicamente, la familia cocina un poco más de lo que pensaran cocinar según los huéspedes que tengan. El menú es el que hay. Esto deberíais tenerlo en cuenta si tenéis alguna limitación alimentaria.

Dormir en la yurta suele incluir el colchón en el suelo y mantas, pero aún así yo recomiendo llevar un buen saco, porque en muchas ocasiones vamos a estar por encima de 3000 metros y puede hace bastante frío. Las yurtas suelen tener en su mayoría una estufa en su interior donde se quema carbón, maderas o mierdas secas de sus animales y que cuyo calor las hace bastante agradables, pero no duran demasiado y a mitad de la noche vuelve a acechar el frío. Insisto. Buen saco.

Las yurtas suelen estar acompañadas por una construcción separada aproximadamente unos 100 metros que hace las funciones de letrina. Llamarlo construcción es en muchos casos optimista, limitándose la mayor parte del tiempo a un agujero en el suelo, alguna vez sin siquiera paredes completas, donde colocarse en cuclillas. No es lo más agradable, pero uno se acaba acostumbrando y además se valora mucho más cuando se encuentra uno una taza donde sentarse. Ay, los pequeños goces del viajar.

Homestays.

En ciertas ocasiones, las rutas pasan por pequeños pueblos. En estas ocasiones alguna de las casas suele ofrece alojamiento, cambiando yurta por paredes, pero el funcionamiento es el mismo, con el aliciente de quizás poder tener una ducha de agua caliente y la ya deseada taza de váter. Durante los treks que yo hice en mes y medio solo dormí dos veces en homestays asi que no es la opción más normal, porque generalmente se pasan por muy pocos pueblos.

Tiendas de campaña.

Sin lugar a dudas, una de las opciones más atractivas de todo un país donde se puede acampar prácticamente en cualquier parte. La opción más aventurera y la preferida de la mayoría de visitantes, que permite acampar junto a un campamento de yurtas y cenar/desayunar con la familia o simplemente tirar de autosuficiencia y llevar tu propia comida para llegar a algunos puntos que no se podrían alcanzar de otra manera.

Hay muchas, muchísimas rutas que solo se pueden hacer en esta modalidad, la de autosuficiencia. En este caso, suele ser recomendable o tener algún otro compañero para repartir el peso o contar con guía, porteadores o caballo para transportar el material. Tanto los guías, como porteadores, como caballo se pueden contratar en las oficinas de información o CBTs. También se puede alquilar todo el equipo necesario como las propias tiendas de campaña, cocinilla, gas, esterilla etc. En mi caso, viajando solo y por motivos de peso y costes, me limité a las rutas que podía hacer con yurtas o homestays.

Tiendas en alta montaña.

En algunos puntos de más alta montaña, como el campamento base avanzado del Pico Lenin, no hay otra opción de alojamiento que no sean los campamentos con tiendas de alta montaña. Básicamente son campamentos con hileras de tiendas de expedición, donde puedes quedarte a dormir y comer. Estas tiendas suelen tener un precio inicial (en el primer campamento base) de entre 20 y 30 dólares la noche que se incrementa según vayas alcanzando campamentos más elevados.

¿Es obligatorio llevar guía para los treks?

No. Pueden ser muy útiles para ir sin preocupación, pero no son obligatorios. Los recorridos por la montaña no están especialmente bien señalizados, pero se pueden utilizar un montón de aplicaciones móviles para moverte sin problemas.

Aplicaciones imprescindibles.

Una de las aplicaciones más populares para moverse por países extranjeros es maps.me, que te permite descargar y por lo tanto tener un mapa offline del país usando únicamente el gps, lo que es especialmente útil en zonas sin cobertura. De hecho muchos de las recomendaciones que te dan en los puestos de información suelen marcártelas directamente en esta aplicación. Las rutas de montaña también están marcadas, así que es tremendamente útil para hacer los treks.

Sin embargo y aunque sea menos popular hay una aplicación muy similar que os recomiendo muchísimo más, porque dispone de curvas de nivel, algo para mi imprescindible para planear la ruta, medir desniveles y hacer cálculos de tiempo. Esta aplicación es mapy.cz y para mí sería la principal para poder hacer treks sin guía.

Por último os recomiendo tener instalada la aplicación de traductor de google, porque tiene la función de traducir carteles, cartas de restaurantes, etc. Os recuerdo que prácticamente la totalidad del país está en cirílico, asi que una ayuda extra para al menos tener una idea de que se está pidiendo a un camarero puede ser tremendamente útil. No funciona perfectamente, pero basta con activar la opción de cámara, apuntar al cartel y se te traduce instantáneamente. Para esta opción sí que es necesario tener conexión a internet.

Viajar con seguro.

¿Es Kirguistán un país seguro? Definitivamente sí. Es además un país que permite viajar por libre sin necesidad de hacerlo en un grupo organizado, donde la mayoría de la gente es amable y ayuda al viajero a pesar de los evidentes problemas de comunicación. Escuché a algunos viajeros sentir algo de inseguridad en la capital, en Biskek, pero en lo que a mí respecta estuve paseando a todas horas y no tuve ningún problema. Tal y como lo explicaba mi amigo Pablo, el principal peligro que hay en Kirguistán es el caerte o tropezarte por los socavones que tienen las aceras pésimamente iluminadas en las noches.

Lo cual no quita que haya otro tipo de inconvenientes a la hora de viajar por el país, siendo las gastroenteritis el principal enemigo del viajero. Una amplia mayoría de los visitantes que me encontré durante mi recorrido habían sufrido algún problema estomacal especialmente en la primera semana de viaje. Yo sin ir más lejos, lo sufrí un par de veces acompañado además, como bola extra, de unas anginas. Si que os recomiendo hablar con vuestro médico de cabecera antes y viajar con antibióticos estomacales y para infecciones de garganta.

Es por eso, que al igual que siempre que se viaje al extranjero yo recomiendo viajar con seguro de viajes, que cubra todos los problemas tanto médicos como de otra índole que puedan surgir. Especialmente importante si vais a hacer trekkings por las montañas. Yo viajo con Intermundial y podéis usar la modalidad de seguro de Totalsport que cubre hasta 5000 metros de altura, algo perfecto para este viaje donde llegue a estar en el campamento base avanzado del Lenin Peak a 4500 metros. Os recuerdo además que si lo queréis lo podéis contratar en este enlace y usar el código CRONICAS10, tendréis un 20% de descuento.

Comida.

Kirguistán no es un destino gastronómico por definición, pero la comida aunque algo limitada es bastante buena (y lo digo a pesar de haber tenido un par de problemas estomacales durante el viaje). Tiene el aliciente de tener una gastronomía mixta, tanto de las propia kirguiza como de las rusa, vestigio de una época pasada.

Los principales platos que pueden encontrarse suelen ser el langhman (una plato de noodles con caldo), los manti (unas empanadillas tipo dim sum), shashlyk (el equivalente a un kebap a las brasas), el plov (que se llame plof a un plato de arroz ocn cosas siempre me encantó), el pelmeni (unos raviolis en sopa) y decenas de dulces. Casi todos estos platos vienen mayoritariamente con carne de cordero aunque a veces puede ser con ternera. El pollo apenas se encuentra salvo en raras ocasiones (sorprendentemente), mientras que el cerdo, al estar en un país mulsulmán, es apenas inexistente. El pescado también brilla por su ausencia.

¿Es un país apto para vegetarianos o veganos?

Kirguistán no es un país sencillo para vegetarianos y casi imposible para los veganos. Sin embargo conocí a algunos durante el viaje que con algo de planificación comprando en supermercados y cocinando ellos en las casas su propia comida, podían salir al paso. Afortunadamente en las principales ciudades: Biskek, Osh y Karakol hay opciones de restaurantes, pero durante los trekkings en las yurtas, la opción desaparece. A pesar de todo el turismo, en claro aumento, irá ampliando la lista de opciones en sucesivos años.

Ruta propuesta y alojamiento:

Hay infinidad de rutas y montañas por las que perderse. Teniendo esto en cuenta y siendo mi primera visita a este país, creo que las que he hecho han sido en parte las más populares y conocidas. Aún así salvando la ruta del Ala Kol, el resto las he caminado prácticamente solo y las iré contando y dando consejos en sucesivos posts, porque aunque yo las he hecho todas andando y algunas donde la mayoría de la gente las hace a caballo. Teniendo esto en cuenta este fue mi recorrido durante aproximadamente un mes.

Días 1 y 2.
Salida de España. Llegada a Biskek y vuelo interno a Osh.
Alojamiento en Osh: Salam Hotel.

Día 3.
Visitar Osh.

Día 4.
Traslado a Sary-Mogol (unas 4-5 horas en marshrutkas si no hay inconvenientes, que los suele haber)
Alojamiento en Sary-Mogol: Tilek Guest House.

Días 5 – 10.
Trekking Heights of Alay: alojamiento en Yurtas y homestays por el camino, tal y como están indicadas las etapas.
Retorno a Sary-Mogol: Alojamiento en Tilek Guest House.

Día 11.
Traslado al área del Lenin Peak en 4×4 y alojamiento en las yurtas de Tul Par Kol. Hay varios campamentos junto al lago.
La gente de Tilek Guest House también tiene sus propias yurtas allí.
Excursión de ida y vuelta al Lenin Peak Best Views.

Días 12 – 13.
Trekking hasta el campamento base avanzado del Lenin Peak atravesando el Traveller’s pass y vuelta. Alojamiento en el campamento avanzado del Lenin Peak en las tiendas de Ak-Sai Travel. Al estar en un campamento base para ascender al Lenin Peak, el concepto es distinto al resto del viaje. Hay varios de campamentos con hileras de tiendas en esta zona. El precio suele rondar los 30 dolares por noche (esto incluiría el aquiler de tienda que se puede repartir entre varios si viajais juntos, más la comida, cena y desayuno). Retorno a Tul Par Kol y 4×4 a Sary-Mogol.
Alojamiento en Sary-Mogol: Tilek Guest House.

Día 14.
Traslado a Osh. Viaje en marshrutka (4-5 horas). Normalmente sale a primera hora de la mañana.
Alojamiento en Osh: Salam Hotel.

Día 15.
Vuelo a Biskek y traslado en marshrutka hasta Kochkor (Para esto habrá que llegar a la estación de autobuses de Biskek desde el aeropuerto. La opción más sencilla es con taxi compartido).
Alojamiento en Kochkor: Tumar Guesthouse.

Días 16 – 19.
Trekking por Song Kol (este trek es muy variable y hay bastante gente que lo hace solo en tres días, aunque incluso podría hacerse en dos, pero merece la pena regalarse un día extra para disfrutar del paisaje de este lago a 3000 metros sin demasiadas prisas). Alojamiento durante el trek en las yurtas que se pueden encontrar por el camino. Retorno a Kochkor. Alojamiento en Kochkor: Tumar Guesthouse.

Días 20-21.
Traslado a Karakol vía Balikci (taxi compartido hasta Balikci y marshrutka hasta Karakol) y día de descanso en Karakol.
Alojamiento en Karakol: Yo me regale un par de días de descanso en el Altamira Hotel (necesitaba un poco de una habitación para mi con mi propio baño) pero si quereis una opción más asequible las habitaciones compartidas de Center Hostel están perfectas.

Días 22 – 25.
Trek de Ala Kol (subiendo por Karakol Valley y bajando por Altyn Arashan). Relamente el trekking se suele hacer en tres días, aunque yo tuve que usar uno más porque un día apenas pude avanzar por mal tiempo. Alojamiento en Yurtas y homestays según las etapas. Vuelta a Karakol.
Alojamiento en Karakol: Altamira Hotel.

Días 26 – 27.
Traslado a Jyrgalan. Excursiones de un día por Jyrgalan. Hay unas cuantas rutas que se pueden hacer y se Son aproximadamente dos horas de traslado desde Karakol, asi que si se coge la primera marshrutka se puede aprovechar el mismo día para hacer una de las excursiones.
Alojamiento en Jyrgalan: Ulan Guesthouse.

Días 28 – 29
Traslado a Biskek (vía Karakol) y ultimo día recorriendo la ciudad.
Alojamiento en Biskek: Interhouse Bishkek.

Día 30.
Vuelo de vuelta.

Como curiosidad todos los domingos hay un mercado de animales en Karakol, donde la gente de los alrededores (y por alrededores entendamos un concepto bastante amplio) se acercan a comprar y vender sus animales. Es un encuentro directo con el Kirguistán rural, tremendamente interesante. Si estais no dejeis de acercaros a verlo. Os recomiendo pillar un taxi y que os lleve como muy tarde a las 6.00 de la mañana (el transporte público comienza a las 8.00 y cuando llegueis ya solo quedarán hordas de turistas como tú).

Equipo:

Kirguistán es un destino de montaña y naturaleza, así que no te preocupes mucho si solo cargas la mochila con ropa para trekking, botas y palos. El tiempo es bastante cambiante, así que puedes pasar de tener que estar durante el día con pantalones cortos a abrigarte a tope por la noche. El chubasquero y una capa de agua para la mochila es imprescindible. Sí que es recomendable llevar si no dos mochilas al menos, otro bolso donde poder dejar lo que no vayas a usar en el trek en el alojamiento (todos suelen tener algun lugar donde dejar mochilas), como el resto de ropa, cargadores, etc.

En los treks no hay electricidad, así que aunque yo llevaba el móvil en modo avión casi todo el tiempo (el GPS para las aplicaciones funciona en modo avión) necesitaba cargarlo de vez en cuando, especialmente porque lo usaba para volar el dron. Así que os recomiendo llevar alguna powerbank. Yo llevaba esta y no tuve problema para tener tres cargas de móvil en cada trek.

Tampoco os deberían faltar pastillas potabilizadoras para el agua. En general Kirguistán tiene bastante agua disponible y es uno de los países que más reservas de agua tienen, pero la experiencia me dice que los estómagos extranjeros no toleran de primeras bien lo que sea que tiene. Además con las pastillas potabilizadoras sabes que podrás coger agua de casi cualquier sitio y hacerla potable sin problema.

Todo lo que es equipo de montaña se puede alquilar tanto en Osh como en Karakok como en Kochkor sin problema, asi que no os preocupes si os dejais u olvidais algo en casa. Si que os recomiendo que llevéis un buen saco con vosotros (por las noches puede hacer bastante frío) y unas zapatillas / chanclas cómodas para descansar los pies tras los treks. Hay que tener en cuenta que en las yurtas se está descalzo y calzarse / descalzarse para salir a cualquier cosa o ir al baño/letrina se simplifica con unas chanclas.

Por último si como yo, desconocíais practicamente todo de Kirguistán y queréis leer algo al respecto antes o durante el viaje, os recomiendo este libro: Sovietistán, de Erika Fatland. No habla solo de Kirguistán sino de todos los «Stanes» que componen Asia central. Es una radiografía magnífica para entender y dar luz a esta zona tan interesante del mundo.

Espero que estos consejos os valgan para organizar vuestro viaje si os animáis a conocer este país.

¡Si es así, buen viaje!