Archive for January, 2012

El espectacular Tayrona. Colombia (II)

Colombia - Tayrona 02

Nos reíamos al atravesar los primeros senderos de la selva del Parque Natural de Tayrona, impresionados por la frondosidad de la selva sobre la que discretamente se había colocado un sendero de madera que indicaba el camino. Tampoco es que hubiera muchas más opciones. Fuera del sendero estaba todo tan enmarañado que era casi físicamente imposible perderse. Reíamos, decía, sin saber que unas horas lo estaríamos recorriendo de vuelta… y de noche.

Colombia - Tayrona 01

Colombia - Tayrona 04

Pero mientras tanto en aquellas horas de la media mañana, caminábamos entre roca, raíces y maleza, en uno de rincones naturales más importantes de Colombia. 108 especies de mamíferos (de las cuales 70 son murciélagos), más de 300 aves diferentes, 30 tipos de reptiles… y 400 especies de peces, 110 de corales, etc. Efectivamente, una quinta parte del parque Natural es área marina.

Colombia - Tayrona 03

Colombia - Tayrona 07

Fue algo que ya sabíamos, pero que descubrimos con sorpresa, cuando el azul del mar se vislumbró entre el verde de las ramas, desde lo alto de una colina. El recorrido prometía. Selva y playas vírgenes. Bueno, casi.

Colombia - Tayrona 08

Colombia - Tayrona 09

Desde un punto de vista estricto, si que eran vírgenes, porque salvo algún que otro merendero, y un par de campings no había edificios en la zona, pero se suele pensar (o lo mismo a mi me pasa) al hablar de playas vírgenes, en desiertas, abandonadas a la suerte del Robison Crusoe que pasé por allí. Si, acertaron. Demasiada imaginación.

Colombia - Tayrona 10

Colombia - Tayrona 12

Pero lo que no contaba era con la horda invasora. Los locales y autóctonos estaban desbordados. Los autobuses se habían apelotonado a la entrada del parque y las multitudes se lanzaban a su trozo de playa, cerca de los chiringuitos de jugos, listos a pasar un día (o varios) de playa y hamaca. De todas las fechas posibles, habíamos tenido que acceder al parque en plenas vacaciones nacionales.

Colombia - Tayrona 11

(J.C. Castresana creando)

Una auténtica pena, porque el guía nos comentaba que suele estar casi desierto la mayor parte del tiempo. Bueno. No era momento de quejarse, si no de sacar lo máximo del fantástico paisaje cuyo recorrido alternaba playa y selva, como si del Guadiana se tratase. Así, atravesamos la solana del Cañaveral, los recogidos y diminutos Arrecifes y llegamos hasta La Piscina, uno de los lugares más agradables para darse un buen baño, porque allí recogido las aguas no hacen olas grandes ni arrastran mar adentro.

Colombia - Tayrona 13

Colombia - Tayrona 14

Hago aquí un breve inciso, para comentar el nombre del parque, que se debe a los taironas, el grupo indígena que habita esa zona y que lo habitaba en mucho mayor número cuando llegaron los conquistadores españoles y los sometieron, al principio amigablemente, luego menos pacíficamente para acabar cortándoles la cabeza y descuartizándolos. Los que consiguieron sobrevivir internándose en la selva dieron lugar a otra etnia los Koguis, que sobrevive hoy en día.

Colombia - Tayrona 15

Volvamos a nuestro recorrido. Fue imposible completarlo, porque las horas corrían, el tiempo se nos echaba encima y además, negras nubes, hijas del bochornoso calor del día, empezaban a cubrir el cielo y amenazaban con verterse sobre nosotros de un momento a otro. No queda sino rendirse. Media vuelta. Nos esperaba un agradable paseo de vuelta en caballo.

Colombia - Tayrona 16

O tal vez no. Llegamos fuera del horario por veinte minutos y los jinetes y sus equinos amigos ya se habían vuelto a su hogar. Sin nosotros. Repámpanos. En una zona caribeña en la que todo se retrasaba hasta el infinito, comidas, desplazamientos y similares, habíamos llegado tarde. Irónico. Pero nos dejaba con todo el camino de vuelta por la selva y sin nuestro amigo el sol. Llegaba la hora de dilatar las pupilas, aguzar los ojos y recorrer el camino a golpe de luz de móvil y a golpe de raíces, ramas y derivados. Y salvo algún que otro momento en que podíamos habernos caído por algún agujero a vaya usted a saber donde, no hubo ningún problema. Vamos, normal. Normal. De hecho, fue una oportunidad fantástica de conocer la selva de noche, apareciendo enmarañada donde la luz la creaba para desaparecer instantes después. Alucinante.

Colombia - Tayrona 05

Colombia - Tayrona 06

Así que sólo dos consejitos para disfrutar este maravilloso enclave natural. Vayan en épocas no vacacionales y comiencen el regreso con tiempo, o en su defecto quédense a dormir en una de las hamacas del camping, que con el arrullo del mar se convertían en hotel de lujo.

Colombia - Tayrona 17

Parte del Minubetrip por Colombia
Y si, se pueden imaginar que no fue fácil hacer fotos casi sin gente. :)

17 Comments

Minca, Santa Marta, Bolívar. Colombia (I)

Colombia - Minca 11

No nos podíamos quejar. Mientras el cocino encendía las ascuas que habrían de preparar las verduras y sendos filetes de cerdo, ternera y pollo al carbón, el río sonaba y bajo las sombras de la selva, esperábamos pacientemente, sin prisas, bebiendo Postobón cola, como si no hubiera un mañana.

Colombia - Minca 09

Colombia - Minca 08

Un “breve” paseito en coche, unos 45 minutos para recorrer los 25 kilómetros que nos separaban de Santa Marta en carreteras de esas que ignoran lo que es una recta, nos habían llevado al pequeño pueblo de Minca, escondido en las montañas selváticas, en las faldas de Sierra Nevada, asilada de lo que debería ser el origen Norte de los Andes. La cordillera litoral más alta del mundo, que se eleva desde el mar hasta 5775 metros. Más impresionante que ver el Everest, donde lo máximo que se puede apreciar son desniveles de entre 3000 y 4000 metros. O eso dicen, porque las ya famosas nubes de las alturas tenían los picos engullidos.

Colombia - Minca 13

Colombia - Minca 14

Apenas habíamos subido 300 metros sobre el nivel del mar, pero bastaba para tener una temperatura perfecta, mucho más tamizada que los calurosos grados a pie de playa en Santa Marta. En la zona, los pudientes, en lugar de hacerse una casa a orillas de la playa, la hacían en la montaña. Podía entenderlo. Se estaba en la gloria.

Colombia - Minca 12

Patacón, platano verde machacado y frito. Cuando más finito más rico (apreciación arguiñanil muy personal)

Colombia - Minca 03

Y no sólo por la temperatura, si no por que la vistas sobre el valle que llevaban hasta el mar, entre pliegues de selvas, eran fantásticas. Tanto que ya se había visto el negocio y se podía acceder a lujosas cabañas alzadas en mitad de las colinas, entre la frondosa vegetación para tener una romántica localización de ensueño. No era nuestro caso. Lo del romanticismo. Por dejarlo claro.

Colombia - Minca 06

Colombia - Minca 05

Colombia - Minca 04

(¿Duermo, o me asomo al balcón a ver a los colibríes volando?)

Pero nuestra verdadera primera parada en Colombia, no había sido otra que una de las primera ciudades en la que se asentaron los colonizadores al llegar a esta región, que tomó el nombre del propio Colón, aunque él nunca llegó a poner pie allí. A día de hoy es la más antigua que ha sobrevivido y además ha evolucionado hasta convertirse en un centro turístico, con el Caribe y la Sierra Nevada, tiene unos cuantas manos ganadoras. Cierto es que el centro histórico ha dejado de ser el centro neurológico, pueste este que recae en los complejos hoteleros, resorts y derivados de muchos pisos, que avanzan a paso firme por las orilla del Mar.

Colombia - Santa Marta 11

(El Rodadero, la zona nueva, más moderna y turística de Santa Marta)

Colombia - Santa Marta 09

Remontándonos a la historia, seguro que los capítulos son viejos conocidos. Conquistadores llegan. Conquistadores entran cada uno por un lado, unos por el hoy Ecuador, otros por el hoy Venezuela, y otros desde el Norte de Colombia. Se adentran en la Selva hasta llegar a Bogotá. Allí, entre que si he llegado yo primero, que si no, que si me hiciste trampa, que si yo vengo de partirme el lomo con los incas y similares, tuvo que llegar la Corona Española y juntarlo todo primero bajo las órdenes del virreinato de Perú y después en 1564 como una nueva autoridad. El Nuevo Reino de Granada, abarcando lo que hoy es Colombia, Panamá, Ecuador y Venezuela.

Colombia - Santa Marta 17

Colombia - Santa Marta 10

Comenzaba de desarrollo colonial, empezaban a expandirse las ciudades, llegaban centenares de esclavos africanos, reduciendo hasta el exterminio a la población indígena y las riquezas de la zona pasaban a engordar las arcas del Antiguo Continente. De esta época y de las riquezas, empezaron a llegar los rumores de oro, cantidades ingentes de oro despreciado por los autóctonos, tanto, que había un lugar donde las calles estaban pavimentadas con él, que digo un lugar, una ciudad, un reino, un imperio. Nacía el mito de El Dorado. Leyenda que a día de hoy se ha quedado en eso, imaginación desbordada víctima de las ganas, aunque claro, casi la mitad de la Colombia actual es aún selva… así que ¿quién sabe? ¿Alguien se apunta a engrosar las listas de aventureros muertos en su búsqueda? ¿Algún Indiana Jones en la sala? ¿Algún Markus Brody?

Colombia - Santa Marta 07

Colombia - Santa Marta 01

Dejando a un lado la leyenda, lo cierto es que las tierras del Nuevo Continente eran la gallina de los huevos de oro para el Viejo y según pasaban las generaciones, aumentaban los criollos y con ellos la sensación de que lo que es nuestro es nuestro y no de la Vieja España. Las subidas de impuestos constantes no ayudaban mucho, y con la invasión francesa, llegó la oportunidad. ¡¡Nos divorciamos!! Comenzaba la lucha por la independencia, que acabaría representada en un nombre propio: Simón Bolivar.

Colombia - Santa Marta 06

Colombia - Santa Marta 14

Batallas ganadas. Reconquista española. Vuelta al ataque. Más batallas ganas y batalla definitiva. El 7 de Agosto de 1819, tras la batalla de Boyaca, se declaraba la República independiente de Colombia o Gran Colombia, que efectivamente contenía a las ya nombradas Venezuela, Panamá, Ecuador y la propia Colombia. Albricias. Alegrías. Somos grandes. Tal vez, demasiado grandes, demasiado inestable. Y ahora que somos libres. ¿Quién gobierna?

Colombia - Santa Marta 18

Colombia - Santa Marta 16

Bolivar tomó el mando, pero no fue suficiente. Conflictos, disputas políticas y tan solo 11 años después, Gran Colombia se dividía en tres. Venezuela, Ecuador y Nueva Granada (Colombia junto con Panamá). Bolivar, sobrepasado, dimitió, perdió gran parte de sus ahorros en el juego y murió en Santa Marta víctima de la tuberculosis. La historia no disfruta de memoria justa y es inapelable con sus héroes.

Colombia - Santa Marta 19

Colombia - Santa Marta 20

La historia sigue, claro, aunque eso quedará para episodios posteriores, por eso de mantener la tensión argumental. De momento si pasan por Santa Marta, acuérdense de perderse por la coloridas calles coloniales de su casco histórico, disfruten de la playa y si me permiten un consejo, párense en todos los puestos de frutas y jugos y vayan probando todas las variedades de la zona. Tienen un buen rato para elegir y además de deliciosos, ayudan a combatir el calor. Ah. Y si aparece ante sus ojos la limonada de coco, es un si. Siempre.

Colombia - Santa Marta 03

Parte del Minubetrip por Colombia en compañía de J.C. Castreasana y Txema León

14 Comments

Eje cafetero

Colombia J001

Colombia 07

Colombia 08

Valle de Cocora y Salento, Colombia, Enero 2012
Parte del Minubetrip por Colombia

17 Comments

Desde Cartagena

Colombia 06 - Cartagena

Colombia 04 - Cartagena

Colombia 05 - Cartagena

Cartagena, Colombia. Enero 2012
Parte del Minubetrip por Colombia.

4 Comments

Alrededores de Santa Marta

Colombia 03

Colombia 02

Colombia 01

Santa Marta, Minca, Tayrona. Colombia. Enero 2012.
Parte del Minubetrip por Colombia

8 Comments

Volver

Llego la mañana, siendo ella la primera del nuevo año. Capítulo nuevo. Hoja en blanco de de este 2012, ese mismo que muchos aseguran que se acabará el mundo. Excusa ridícula para disfrutar cada día con todo lo que tenga que ofrecer. En mi lista de balances, ha sido un año tan increíble como sorprendente e inesperado. Hace un año habría sido incapaz de predecir nada del ya extinto 2011 y sin embargo eso no ha sido nada malo. La vida tiene mucho que ofrecer y es grato dejarse sorprender. Mis deseos para el nuevo siguen siendo los mismos. Disfrutarlo y aprovecharlo, sea lo que sea que venga. No puedo por menos que desearles lo mismo.

Y mientras tanto, una vez más pasaron las navidades, en nuestro rinconcito, esa fecha inamovible que la chincheta clava en Béjar y esta vez, en lugar de reportaje fotográfico, lo he intentado plasmar en video. Por un simple motivo del que ya me habían prevenido. O se lleva la cabeza en modo foto o se lleva en modo video. Parecería absurdo, si cambiar entre ambos es solo cuestión de apretar un botón, pero no me pregunten por qué, mi cerebro encuentra esa alternancia inviable. Así que, esta vez, sólo video.

Sigo practicando, a pesar de la cada vez mayor aparatosidad de cacharros, cámaras y utensilios (que ya hace mucho que superan en tamaño a mis macutos de ropa). Curioso y difícil este nuevo lenguaje. Un reportaje (aunque esta palabra se le quede un poco grande) creo, bastante sincero y honesto. Hecho con todo el cariño para recordar esos momentos de Sierra, comilonas y reencuentros. Volver.

Comenzamos el 2012 con más fuerza que nunca. Nos esperan grandes cosas este año. No lo duden. Feliz 2012.

34 Comments