Antes en este mismo serial: El origen del conflicto, la carta, la escalera de color y la escalera de sabor

No sabía si atreverse a comerlo. Temía caer definitivamente en un encantamiento sin salida…

…pero la Tentación, la Tentación… Qué hacer con la Tentación?

Mientras pensaba que hacer, resistiendose a sucumbir a los influjos de la dama y mantenía la mirada perdida en el espejo por el que ella se había esfumado, los fantasmágoricos habitantes del Saloon comenzaron a agitarse inquietos. La Choupa enterradora, con los dedos de los pies mordisqueados se acercó y con disimulo empezó a tomar las medidas del vaquero. Las calavéricas imagenes semitransparentes de Cinza y Elsinora que habían observado con atención el encuentro, se pusieron a cuchichear entre ellas y desaparecieron tras un tabique. Mariano, el barbero, se quitó al fin las manos de la cara y se acercó a la barra, donde ya estaba Oria, ajena a todo, sólo centrada en la pinta de Guinness que había quedado olvidada. La Víbora divertida ante tales acontecimientos emitía un siseo que recordaba a un ronroneo y Vitruvia sin embargo intentaba convencer a los maestros de la escuela Wilde y Mujer desesperada de que la enseñaran a jugar al Mus.

Duelo 2 - 01

La jugada de la Dama había sido maestra, le había desmantelado con una receta muy cogida por los pelos su milimetrado y preciso plan de la escalera de color. Pero ahora no estaba y si quería seguirla y encontrar los ingredientes secretos de los pancakes no le quedaba más remedio que aceptar el barquillo doble de chocolate casero de untar y nata y atravesar el espejo. El juego se trasladaba y precisamente al terreno del gusto y los sabores, alejado de la luz donde él era más fuerte. Si quería seguir jugando sería en territorio enemigo.

Duelo 2 - 02

Por primera vez una pequeña gota de sudor recorrió la escasa distancia que separaba su sien del mentón. Con decisión se pasó la correa de la cámara por el cuello, agarró el barquillo de chocolate con una mano y se lo llevo a la boca. Lo masticó suavemente para despues atravesar el espejo antes de que se hubiera disuelto en el paladar.

Duelo 2 - 03

Un pequeño haz de luz atravesó con él el espejo y le permitió ver durante un instante a donde se dirigía. Un mundo de montañas de chocolate, suelos de cacao y cielos de nata. Ni en sus peores pesadillas se habría encontrado en un tablero tan desfavorecedor. ¿Lograría sobrevivir? ¿O moriría empachado habiendo perdido todo rastro de cordura?

Duelo 2 - 04

El agujero en el espejo se empezó a cerrar dejando al vaquero en un mundo carente de toda ley donde los sentidos se alteraban. Se podían saborear los ruidos y sentir como te tocaban los olores. Comenzó entonces a soñar despierto recordando su primera golosina, las almendras garrapiñadas, las nubes de algodón, los detalles de caramelo, las piruletas en espiral, los chupachups, los picapica, las pompas de chicle, y supo que C.o.v no era dama sino bruja. Notó como el barquillo doble de chocolate casero y nata se empezaba a apropiar de él y supo con toda certeza que o encontraba a la bruja o pasaría a ser otra de las rocas con sabor azucarado de la zona. El tiempo más que nunca se le acababa. Y la oscuridad se hacía cada vez más y más grande.

Duelo 2 - 05

Entonces la sintió riendo a carcajada limpia, regocijándose en su victoria, mientras el vaquero interdimensional se revolvía nadando en imaginarios campos de azúcar casi completamente a su merced. Y hizo lo único que podía hacer antes de caer desmayado en un extasis dulzón. Quitó la tapa de la cámara y al mismo tiempo que la dama se avalanzaba sobre él con las manos extendidas apretó el obturador.

Clic.

Silencio.

Y después claridad.

Duelo 2 - 06

Estaba fuera de aquel lugar de desconcierto. Y entonces se dió cuenta de que había tenido éxito. Había conseguido lo único que podría darle ventaja y volver a poner la balanza a su favor.

Porque ahora tenía una nueva carta.

Se había apropiado de una suave textura. De un olor embriagador a café y mascarpone. Las manos de bizcocho y tiramisú de la bruja del chocolate eran suyas y sin ellas la bruja estaba perdida.

Duelo 2 - 07