Transiberian 25

Tatyana sonrió con cierto sarcasmo arrugando su rostro quincuagenario mientras una hilera de dientes de oro brillaba ligeramente entre sus labios. “Antes enviaban a los prisioneros a Siberia… y ahora, ¡¡¡la gente va a hacer turismo!!”. Asentía Tolya, un veterano ruso que había participado en la guerra de Vietnam mientras me enseñaba a poner la funda a la almohada. “¿Estos son los rusos a los que tanto miedo tenías?” me espetaban tras haberles confesado mi miedo por la Militzia ruski. Mientras tanto los ojos azules claros, casi grises de Elena, una rusa menuda de cabellos rubios ahora afincada por estudios en EEUU, no perdían detalle y sin dejar de mantener el buen humor traducía incansablemente a ambos bandos.

Transiberian 15

Transiberian 12

Tales fueron mis compañeros de viaje en el “002 Rossiya”, habitáculo IX del vagón número 3, organizados en dos literas, que partió de Moscú con destino a Vladivostok y que abandoné, no sin cierta pena, al llegar a Irkustk tras 75 horas de viaje.

Transiberian 01

Transiberian 10

Transiberian 09

Usar el transiberiano es toda una experiencia, no sólo por el tren en sí, si no por el camaradeo que se va generando en esta pequeña experiencia de convivencia. Cuatro personas por habitáculo dentro de un vagón con nueve habitáculos dentro de un tren unos 12 o 13 vagones. Gente que viaja durante 7 u 8 días por necesidad, en un país tan inabarcable que los viajes de menos de un día se consideran cortos. Sería más barato y más rápido usar el avión, pero muchos no lo han hecho nunca, no saben o no se sienten con la confianza de levantar los pies del suelo. Además, si han viajado toda la vida en tren, ¿Para qué cambiar?

Transiberian 11

Transiberian 03

Indudablemente van perfectamente preparados para el evento y todos añaden (y me incluyo) un par de bolsas extras llenas de viandas para el camino. Es un medio de transporte bastante alejado del mundo turístico. Existe para y por los rusos. El inglés, ni en los carteles. Y extranjeros, en total 8. No es difícil reconocernos entre otras cosas porque somos los únicos que usamos el vagón restaurante (aunque sea unicamente para un café con leche para desesperación del camarero), pero curiosamente yo era el único que no viajaba en primera clase, por lo que era el único integrado directamente en la vida rusa.

Transiberian 07

Transiberian 23

Mis compañeros de viaje y habitáculo no escatimaron esfuerzos, ni detalles en ponerme al día con la historia Rusa, cosa que agradecí enormemente, pues si mi déficit con la historia ya es bastante grande, os podréis imaginar lo reducido de mi conocimiento sobre la parte rusa. Me pareció interesante al discutir sobre política comprobar con que facilidad se acogen ahora al modelo capitalista (sólo hay que dar un vuelta por Moscú para demostrarlo) y habiendo sido algunos de ellos miembros del partido comunista, alegaban que el modelo político se agotó, pues obligaba a estar aislado del mundo. ¿Opiniones al respecto?

Transiberian 24

Transiberian 14

Se quejaban también de la nula capacidad de reciclaje de Rusia y de como un país que podría ser autosuficiente por la cantidad de recursos de que dispone, no los valora y vive en un continuo despilfarro. El gas y el agua son baratísimos y esto hace que la gente no cuide mucho el ahorro del agua y tenga las calefacciones a tope cuando aparece el frío… llegando incluso a tener que abrir las ventanas en pleno invierno para aliviar los efectos de su propia y autogenerada sauna.

Transiberian 05

Transiberian 08

Os podréis imaginar que conversaciones a miles y de las más variopintas (hasta discutimos porque los monjes budistas van con la cabeza rapada), pero dejando estos temas a un lado pasamos a comentar algunas de las curiosidades de los trenes: Funcionan con horarios de Moscú, no cambian al ir atravesando zonas horarias (¡y ojo que Rusia abarca nueve once!) por lo que mientras vas recortando horas a los días, acabas acostándote por ejemplo a las 19.00 para levantarte a las 3.00 am.

Transiberian 17

Cada vagón tiene una provodnitsa que viene a ser la jefa y señora del vagón. Su palabra es ley y lo que diga deberá ser obedecido sin contemplaciones, pero lejos de cualquier imagen dictatorial que os podáis imaginar la verdad es que resultaron muy amables (si en plural, por que se van turnando) y atentas aunque no abandonaron su papel serio hasta el final cuando abandonando el tren me dedicaron una sonrisa y un buen viaje. Son ellas mismas las que te indican el tiempo de parada en las estaciones, para saber si tienes tiempo a estirar las piernas y comprar algo más de comer, de beber o de leer en todos los puestos que se extienden por las vías.

Transiberian 02

Transiberian 04

Hay un baño por vagón y tal y como suponéis no tiene ducha, pero eso no es excusa para la higiene y para los que quieran encontrar en ello una excusa con la que atufar al prójimo. Los cuartos de baño tienen un desague en el centro del suelo, con lo que una botella de agua basta para improvisar. Si además se quiere agua caliente, simplemente basta con cogerla de las maquinas que se usan para preparar té, cafés y sopas instantáneas. Ríase usted de McGyver.

Transiberian 13

Transiberian 06

Por lo demás, el paisaje no es tremendamente espectacular, cosa agravada por que las ventanas se empañan rápido y que además no cambia demasiado y se extiende a lo largo de llanuras y llanuras, pero sinceramente es lo de menos.

Transiberian 20

Transiberian 19

Transiberian 21

Lo importante está dentro.

Transiberian 22

Pasando a mis últimos días, llegue a Irkust para partir hacia la isla Olkhon en pleno centro del lago Baikal, isla a la que electricidad llegó en 2005, así que imaginaros lo de Internet. De cualquier manera ha superado mis expectativas y es simplemente alucinante. No me ha dado tiempo a revelar las fotos, pero espero subir alguna mañana para que os hagáis una idea de lo que es la inmensidad.

Estoy pues de nuevo en Irkutsk y decidiré ahora, cerveza mediante, si opto por quedarme un día más o si por el contrario intento buscar tren para mañana por la noche. Y para los amantes de las apuestas, ha ganado Mongolia. Ulan Bator, allá vamos, pues.