No hay nada como tomarse unos cuantos días de descanso, desconectar y volver en teoría con las pilas cargadas. En teoría si no tienes un retraso que te impide coger el tren a tiempo y llegar a Londres cuando se ha cerrado la estación de metro y comienzan los transbordos de autobuses nocturnos.

Es lo que tienen las visitas relámpago, aparte de la metáfora duracional, que no da tiempo a pararse a descansar. Total, ya se descansará entre semana. O no. O el finde que viene. O no.

Entre los que decidieron quitarse unas pocas de horas de sueño para poder estar conmigo están ya unos clásicos de este blog, que aunque se intentó llegar a los churros mañaneros, no fue del todo posible, pues quien más quien menos tenía que trabajar o algo al día siguiente.

Así que mis emigrantes en los Madriles que ya son más madrileños que yo (aunque lo negaran siempre) ya se mueven y callejean por la capital como pez en el agua y me llevaron a nuevos sitios de Malasaña. No estábamos solos. Nos acompañaba toda la panda de pirados de su grupo de teatro. Si damas y caballeros. Una panda resalá que nos dejó una noche llena de momentos míticos.

Llegado a este punto, debo decir que la cámara fue secuestrada y pasó de mano en mano dando paso al arte, brotando de cada artista en potencia. Así no puedo asegurar la autoría de las siguientes fotos, pero creo que son lo bastante simpáticas como para añadirlas en la categoría de anónimas (a menos que se reclame la paternidad de las mismas) y compartirlas. 🙂




Si ya bien alguna vez comenté que siempre que vuelves y te juntas con la gente sigues por donde estabas, parece que no ha pasado tanto tiempo sin verte, esta vez ni siquiera hubo que retomar nada, fue como si nunca me hubiera ido. 🙂




Breve e intenso. La efímera vida de los artistas.

No será este el lugar apropiado para contar como se acabó. Desde la cordura y la objetividad que da el ver todo el espectáculo a base de coca-colas no seré yo quien comente nada más. Pero bueno, es jueves, casi viernes. Solo hay que aguntar 8 horas en el curro disimulando, no? Un último esfuerzo muchachos! 😛


Y cuidadín que os vigilo, ein?