Pirineos es una de nuestras cordilleras más emblemáticas y junto con la Cordillera Cantábrica dan al Norte de España casi 1000 kilómetros de montaña que disfrutar y descubrir. Si a lo largo de este recorrido hay muchos puntos que no necesitan presentación, como el Parque Nacional de Ordesa, hay decenas mas esperando dar su salto al gran público. Los Valles Occidentales son uno de estos puntos, algo menos conocidos pero muy apreciados por locales y quienes han podido visitarlos. Nos los encontramos en la comarcad de Jacetania en Huesca, en la frontera con Navarra, en el que podría ser el inicio occidental de los Pirineos. A pesar de que hay decenas de rutas y recorridos para adentrarse en ellos una de las mas ambiciosas tanto por las zonas que atraviesa como por su duración es la Senda de Camille.

Las rutas circulares de varios días se han convertido en un reclamo tremendo para conocer los Pirineos y es que tienen a su favor la simplicidad en la logística del transporte, pudiendo empezar y terminar en el mismo punto, pero además suelen estar diseñadas en un recorrido que muestre los puntos más importantes de la zona. Completar estas rutas circulares, caminando de refugio en refugio, te otorga una imagen general muy buena y amplia. Por aquí ya hemos hablado de alguna de ellas como Carros de Foc o el Anillo Integral de Picos de Europa.

Llega el momento de coger la mochila y descubrir la Senda de Camille y los caminos maravillosos (y duros) que le dan forma a ambos lados de la frontera pirenaica, con los valles de Ansó, Hecho, Aragües del Puerto y Aisa en la parte Española y el Valle de Aspe en la francesa. Lo que aquí os dejo es una pequeña guía práctica, basada en mi experiencia, por si os animáis a hacer esta ruta. Dado que yo la hice en Septiembre de 2020, incluiré una parte de los protocolos COVID que se aplicaban para seguridad de todos aunque espero y deseo que sea un apartado que quede desfasado en un futuro muy cercano.

También deje mis impresiones sobre la Senda de Camille según volví de la ruta, donde contaba mis sensaciones y su origen a modo de introducción. Después de esta guía iré publicando sucesivamente cada etapa para que os sirva de una guía más amplia y os valga para conocerlas mejor.

 

(Mapa esquemático del recorrido. Descarga aquí la versión a más resolución)

1) Estar en forma

Me gusta empezar siempre con este consejo. Las rutas de montaña y aún mas las travesías o rutas circulares pueden llegar a ser muy exigentes y el cansancio se va acumulando a lo largo de los días. No es necesario ser un atleta de élite (yo soy todo lo contrario) y se puede completar a un ritmo lento, pero las piernas acabarán pesando así que todo el ejercicio y puesta a punto que hayáis podido hacer antes de comenzarla será de agradecer.

2) Donde está y cómo llegar.

La ruta recorre los Valles Occidentales al norte de la provincia de Huesca en el Pirineo Aragonés limítrofe con la provincia de Navarra, en una zona denominada comarca de Jacetania, y se extienda al otro lado de la frontera francesa por el Valle de Aspe.

Llegando en coche:

Con la excepción del refuge d’Arlet que se encuentra en alta montaña, el resto de refugios tienen fácil acceso en coche, asi que podéis empezar en el que os sea más cómodo según vuestro punto de origen.

Llegando en transporte público:

La mejor manera de llegar al inicio de la ruta en transporte público sería alcanzar el puerto de Somport en autobús donde se encuentra el refugio Aysa junto a la carretera. Se gana en comodidad pero se pierde un poco en romanticismo. De cualquier manera es un punto por donde que hay que pasar de cualquier manera y a pesar de la proximidad con el asfalto las vistas sobre el valle de Aísa son espectaculares.

El servicio de autobús parte de Jaca, haciendo el trayecto Jaca – Astún. Tiene varias paradas intermedias, entre ellas la estación de tren de Canfranc a donde se puede llegar desde Zaragoza o desde Huesca. Es decir, la mejor opción sería llegar a Canfranc o Jaca en tren y desde ahí coger el autobús hasta el puerto de Somport.

(Horarios del autobús entre Jaca y Astún. Podéis chequear si hay alguna actualización

3) Cuando ir.

Una de las ventajas de hacer la ruta circular y apoyándose en refugios es que soluciona muchos de los problemas de logística: No solo el alojamiento, sino también la manutención diaria. No es necesario cargar con comida para varios días al tener la oportunidad de cenar, desayunar y que te preparen un picnic para comer durante la ruta en cada alojamiento. Además los refugios suelen contar (casi siempre) con una ducha de agua caliente y puntos de electricidad.

 

Por lo tanto a pesar de que los tramos se pueden realizar a lo largo de todo el año, hay que avisar que no todos los refugios están abiertos en todos los meses, algo que será muy importante a la hora de planear nuestra ruta. El único momento en que nos podemos asegurar realizar la ruta completa apoyándonos en los refugios será entre principios de Julio hasta mediados de Septiembre.

Fechas de apertura de los refugios:

Refugio de Linza: Abierto todo el año.

Camping de Oza: Abierto todo el año.

Refugio de Gabardito: Abierto todos los días de Junio a Septiembre. El resto del año está abierto fines de semana y puentes.

Refugio de Lizara: Cerrado temporalmente hasta primera semana de verano

Albergue Aysa: Abierto todo el año.

Refuge d’Arlet: Abierto entre el 1 de Julio y el 20 de Septiembre. Tiene zona de pernocta el resto del año, pero sin nadie a cargo ni servicios.

Lescun: Al ser una población tiene varios alojamientos asi que está abierto todo el año.

3) Etapas:

La Senda de Camille es una ruta larga que ocupa normalmente 7 días, cubriendo 120 kilómetros con un desnivel acumulado de unos 7450 metros de subida (y otros tantos de bajada). Salvando el refuge d’Artlet se puede comenzar la ruta en cualquiera del resto de los refugios siempre y cuando llegues en coche y por el Puerto de Somport en caso de que llegues en transporte público. En mi caso yo comencé en el Refugio de Linza y mis etapas quedaron de la siguiente manera (Datos de distancias y desniveles según mi GPS):

Etapa 1: Refugio de Linza – Camping Selva de Oza
Distancia: 16 km
Desnivel Positivo: 800 m.
Desnivel Negativo: 1034 m.

Etapa 2: Camping Selva de Oza – Refugio de Gabardito (Por Castillo de Acher)
Distancia: 16,8 km
Desnivel Positivo: 1290 m.
Desnivel Negativo: 1000 m.

Etapa 3: Refugio de Gabardito – Refugio de Lizara (Añadiendo la Subida al Pico Bisaurín)
Distancia: 14,4 km
Desnivel Positivo: 1392 m.
Desnivel Negativo: 1236 m.

Etapa 4: Refugio de Lizara – Puerto de Somport
Distancia: 18,8 km.
Desnivel Positivo: 1019 m.
Desnivel Negativo: 912m.

Etapa 5: Puerto de Somport – Refuge d’Arlet
Distancia: 19 km.
Desnivel Positivo: 1123 m.
Desnivel Negativo: 758 m.

Etapa 6: Refuge d’Arlet – Lescun
Distancia: 20 km.
Desnivel Positivo: 519 m.
Desnivel Negativo: 1600 m.

Etapa 7: Lescun – Refugio de Linza
Distancia 20 km
Desnivel Positivo: 1350 m
Desnivel Negativo: 860 m.

Me gustaría reseñar que en general casi todas las etapas son y se hacen bastante largas, rondando las 7/8 horas de ruta cada una. Por eso, es importante tomárselas con calma y hacer paradas suficientes en cada una para ir dando al cuerpo tiempo para coger fuerzas.

4) ¿Cómo reservar los refugios?

A la hora de planear esta ruta circular hay reservarla en su totalidad a través de la central de su pagina web que lo coordina todo. Para ello hay que acceder a su web y rellenar los datos solicitando las fechas en cada refugio. Desde la central se encargarán de gestionar las reservas con cada refugio o plantearte alguna alternativa en caso de que no hubiera disponibilidad en alguno. Para hacer la reserva hay que adelantar 40 euros en concepto de inscripción y una vez que las fechas estén confirmadas se procede a hacer el resto del pago.

 

Al hacer la reserva de la ruta completa también se te facilitará en el punto de inicio una guía y un mapa de la ruta, un pasaporte para ir sellando en los refugios, una almohada (creo que normalmente facilitaban un saco sábana pero dado que por protocolos COVID no había almohadas en los refugios fue un detalle que el cuello agradecía), todos los tracks para el GPS y una camiseta técnica al finalizar la ruta.

También se puede hacer la reserva contactando individualmente cada refugio lo cual te ahorra el pago de la inscripción sacrificando el pack de bienvenida y aunque es algo más complicado de gestionar, con suficiente tiempo se puede organizar. Hay que tener en cuenta que muchos de los refugios tienen limitado acceso a Internet o poca cobertura y hablar con ellos puede llevar algo más de tiempo. Durante mi ruta incluso conocí a gente que iba sin reserva y con tienda de campaña por si los refugios estuvieran llenos (aunque hay sitios donde no se puede acampar).

En mi caso opté por gestionarlo todo desde la propia web, pagando los 40 euros de inscripción. Debo decir que la gente que lo lleva, especialmente Marta que fue con quien estuve hablando para gestionarlo, fue encantadora y dispuesta a solucionar todos los problemas y dudas que tuve al organizarlo.

Si queréis más información al respecto, o tenéis alguna duda, podéis contactarles por mail (info@lasendadecamille.com) o por teléfono: 606 368 481

5) ¿Qué precio tienen los refugios?

Para los no-federados como yo, en 2020 la lista de precios para media pensión era la siguiente:

– Refugio de Linza: 38 euros
– Camping Selva de Oza: 33 euros (Por limitaciones en las habitaciones por protocolo COVID, tuve que dormir en tienda de campaña que me facilitaron ellos junto con varios aislantes). En caso de tener hueco en las habitaciones el precio oscila entre 43 y 48 euros.
– Refugio de Gabardito: 40 euros.
– Refugio de Lizara: 36,90 euros.
– Albergue Aysa (Somport): 38 euros.
– Refuge d’Arlet: 39 euros
– Alojamiento en el hotel Pic d’Aine en Lescun: 40,80 euros-

Si sois federados los precios son ligeramente más baratos. También si como es mi caso optáis por reservar un picnic al día siguiente deberéis avisar al llegar al refugio para tenerlo preparado a la salida del día siguiente. El precio del picnic completo que suele incluir bocadillo, pieza de fruta, zumo y alguna chocolatina (varía de refugio en refugio) oscila entre los 8 y los 12 euros. También podéis quedaros, como hacía yo, solo con el bocadillo en cuyo caso el precio estaba alrededor de los 5-6 euros.

Luego a esto habría que añadir los gastos extras, como las cervezas fresquitas reconstituyentes al final de cada etapa o algo de queso que se puede comprar a los pastores franceses por ejemplo. Con todos los gastos extras incluidos hacer la senda de Camille me salió por unos 350 euros.

5) ¿Es necesario hacer la ruta con guía? ¿Puedo hacerlo por mi cuenta?

No es necesario hacer la ruta con guía. Obviamente un buen guía te ayudará a gestionar los tiempos y las etapas además de darte información sobre el recorrido, la fauna, flora y geología. Quizás la parte más importante sea para evitar perderte. La ruta, debo decir, no está muy bien señalizada, aunque esto se puede suplir con un GPS con los tracks cargados, que es la opción por la que opté yo: sin guía y con GPS.

6) ¿Está bien señalizado? ¿Es fácil seguir la ruta?

Lamentablemente la ruta de Camille no está excesivamente bien señalizada y según el tramo hay que seguir indicaciones distintas, porque lo que puede no ser excesivamente fiable fiarse de ellas. En la parte de Francia es mucho más complicado ya que la señalización se limita de vez en cuando a un poste informativo. Esto es un problema porque hay muchos cruces en los que no hay manera de saber cuál es la dirección correcta. Es por tanto imprescindible ir con un GPS o una aplicación móvil que te permita seguir el recorrido por los caminos correctamente. Ya desde Picos de Europa voy usando el Garmin eTrex 30x (y sigo encantado con él, aunque ahora se ha sustituido por el Garmin eTrex 32x).

Al hacer la reserva general se te facilitan unos tracks GPS que a mí me parecieron esenciales para seguir la ruta correctamente. De cualquier manera en futuros posts iré hablando de cada etapa por separado y os dejaré mis propios tracks por si los queréis utilizar.

7) Equipo:

Llegamos al punto más importante de preparación de la ruta. Porque habrá que tener en cuenta que cada gramo que añadáis en la mochila os tocará cargarlos durante los 120 kilómetros de la ruta. Así que intentad que la mochila no supere lo 10 kilos de peso (consejos vendo que para mí no tengo).

Os dejo aquí una lista orientativa de material por si os puede ser útil.

– Mochila: Idealmente de unos 35-40 litros. La mochila debería estar equipada con una funda protectora para la lluvia, aunque si no tiene se puede adquirir por separado.
– Botas cómodas de trekking. Acordaos de haberlas usado unas cuantas veces antes para haberlas domado un poco y que no os hagan heridas ni ampollas. Los pies van a ser lo que más sufran en el recorrido, asi que cuidadlos bien. Yo llevo unas Salewa desde hace ya unos años, superrecomendables para media montaña.
– Chanclas para estar en los refugios. Normalmente los refugios suelen tener chanclas para estar cómodo y descansar los pies de las largas jornadas, pero este año no había por protocolo COVID asi que tocó cargar unas chanclas en la mochila, las tipo croc son ideales.
– Pantalones largos de trekking.
– Pantalones cortos de trekking.
– Pantalones impermeables por si os pilla un buen chaparrón. Idealmente que se puedan poner rápidamente sin necesidad de tener qué quitarte las botas.
– 2 camisetas térmicas.
– 3 camisetas técnicas.
– 3 mudas.
– 3 pares de calcetines.
– Forro polar.
– Abrigo. Yo llevo un plumas pequeño de 550 que ocupa y pesa muy poco.
– Cortavientos / Impermeable.
– Gorro y gorra.
– Guantes.
– Linterna frontal.
– Saco. Normalmente en los refugios suele ser suficiente con un saco sábana, ya que suelen disponer de mantas, pero durante el 2020 dado el protocolo COVID no se facilitaban mantas, así que había que llevar saco (aunque con uno de verano es suficiente porque los refugios no son fríos) y era aconsejable llevar una pequeña almohada (la que entregan al comenzar la ruta era ideal por tamaño y peso).
– Toalla de microfibra.
– Protector solar.
– Gafas de sol.
– Bastones para caminar.
– Pastilla pequeña de jabón y pinzas. Esto es algo importante para poder ir lavando la ropa al finalizar la etapa y de esta manera mantener un mínimo de higiene sin tener que cargar ropa limpia para todos los días. Sin embargo es también importante reseñar que la zona tiene muchas limitaciones de agua y según el momento es posible que haya refugios donde solo se pueda utilizar para consumo y no se pueda desperdiciar en lavar la ropa. De ahí el llevar tres mudas y camisetas por si algún día os encontráis con esta situación.
GPS con pilas de repuesto.
– Pequeño paraguas, algo que ya es imprescindible en mi mochila. Pesa poco y si la lluvia es bastante persistente impide que la mochila se cale con el agua que chorrea por la espalda.
– Neceser básico: Aparte de los productos mínimo de higiene resulta imprescindible llevar algo para curar las ampollas (tiritas, gasas y especialmente compeed). Tapones para los oídos para combatir los ronquidos de los ronkingkones en los refugios y poder dormir bien. Algo que yo llevo ya desde 2018 y especialmente desde los problemas que tuve con el agua en una etapa del anillo de Picos de Europa son pastillas potabilizadoras.

 

8) ¿Necesito seguro?

Si vas a hacer alguna actividad de montaña siempre es recomendable disponer de algún seguro que pueda cubrir los gastos en caso de que necesites ayuda o socorrerte. En la propia pagina de la organización puedes contratar un seguro por 17 euros para la ruta y aunque es una buena opción si vas a hacer más actividades deportivas te recomiendo que te hagas con un seguro anual que cubra todas ellas. Yo uso el Total Sport de Intermundial (Y además tienes un 20% de descuento por ser lector de este blog: simplemente entra aquí y añade el código CRONICAS10)

 

 

9) ¿Puedo ir acompañado de mi perro?

Malas noticias si quieres hacer la ruta con perrete, ya que en la parte de Francia tienen totalmente prohibida la entrada para que no haya conflicto con los perros de los pastores que son los únicos que tienen permitido estar en ese Parque Nacional. En la parte de Huesca si pueden ir, pero deberán estar atados en todo momento.

10) Restricciones COVID.

Aunque mis deseos son que este apartado quede obsoleto muy pronto, es importante reseñar todos las medidas que adoptaron los refugios para evitar la propagación del COVID 19. Me gustaría reseñar que yo me sentí suficientemente seguro y protegido en todo momento y sería justo valorar la implicación de todo el personal para que la experiencia fuera, dentro de estas limitaciones, lo más cómoda posible.

– Para cumplir con el protocolo COVID se retiraron todas las mantas y almohadas de los refugios. De manera que cada persona tenía que llevar su propio saco. Era recomendable llevar una almohada pero si reservabas la ruta completa te facilitaban una en el pack de bienvenida en el refugio de salida. Obviamente siempre en el interior de los refugios había que estar con mascarilla.

– Se retiraron también todas las zapatillas de descanso que suelen ser de cortesía en los refugios, por lo que había que incluir unas chanclas o similares en el equipaje para poder descansar los pies de toda la jornada con las botas.

– Se redujo el aforo enormemente para cumplir con distancias de seguridad. En caso de que los refugios hubiera varias habitaciones se iban asignando a grupos, independientemente del número de excursionistas que lo formaran (por eso, por ejemplo en Selva de Oza tuve que alojarme en tienda de campaña, porque aunque si había camas libres no había habitaciones libres sin grupo).

– A la hora de utilizar el comedor (cenas y desayunos), cada persona tenía una mesa y un sitio asignado. Los grupos se sentaban juntos, los que caminábamos de manera individual se nos sentaba en una mesa larga con gran separación entre comensales. Tanto la cena como los desayunos estaban servidos por el personal del refugio, en sustitución de por ejemplo el buffet del desayuno y cada grupo o persona tenía su propia jarra de agua.

– No se podía acceder al refugio hasta pasada una determinada hora por la tarde (yo siempre llegué más tarde) y al hacerlo había que desinfectar tanto botas como la mochila. El acceso a las duchas estaba limitado a los alojados y había que desinfectarlas después.

Como veis un montón de medidas orientadas a poder disfrutar de la montaña en el entorno más seguro posible.

Y hasta aquí esta pequeña guía para poder haceos una idea de como organizar este trek. Sinceramente, me parece una joya de zona, poco masificada y que no decepcionará a quien se anime a descubrirla. Para cualquier duda tenéis los comentarios donde os ayudaré si esta dentro de mi conocimiento y experiencia o si no podeís contactar directamente con la gente de la Senda de Camille.

¡Buen camino!

Más info: Senda de Camille